Comentario
Editorial/Opinión
Gustavo
Coronel :
La limosna como estrategia política
La
limosna ha existido desde el inicio de la sociedad. Quien la da,
conmovido por la pobreza ajena, sabe que darla no resuelve el
problema de fondo. Normalmente, tampoco espera una retribución
ni ganar fama de generoso. Sabe, también, que la limosna,
lejos de resolver el problema de la pobreza, usualmente lo acentúa
puesto que crea fuertes sentimientos de dependencia entre quienes
la reciben.
En torno a la limosna es útil plantearse, al menos, tres
interrogantes: una, es la limosna la estrategia mas deseable para
combatir la pobreza? dos, debe la limosna darse a expensas del
bienestar de quienes están bajo nuestra protección
y responsabilidad? Y, tres, debe darse la limosna para ganar reconocimiento
o prestigio sociales y para lograr objetivos políticos?
La limosna como estrategia para combatir la pobreza.
La limosna alivia temporalmente pero no resuelve el problema estructural
de la pobreza. Es la proverbial aspirina usada para el dolor de
cabeza. Ello no significa que no deba utilizarse sino que no puede
constituirse en la estrategia casi única de lucha. La erradicación
de la pobreza pasa por el ataque a sus causas esenciales: la ignorancia,
la dependencia, la apatía. Ninguna de estas causas se combate
con la limosna. La ignorancia no permite a los venezolanos convertirse
en productores de riqueza. La dependencia hace que la persona
espere sentada por la ayuda del Estado. La apatía se deriva
de la falta de un liderazgo efectivo que le inspire a ser auto
suficiente, a tener auto estima.
La limosna dada a expensas del bienestar de nuestra propia gente.
Los casos extremos de filantropía generalmente pertenecen
al mundo religioso o heroico. Lo normal es que la persona se asegure
de que las personas quienes dependen de ella reciben su atención
de manera prioritaria, antes de ocuparse de los demás.
Quién da lo que tiene a otros, sin ocuparse de la familia
o de las personas bajo su tutela o protección, comete un
acto de irresponsabilidad. Peor aún actúa quien
regala lo que ni siquiera es suyo. El padre quien juega el dinero
para la alimentación de sus hijos, más que un irresponsable,
es un criminal. Un jefe de Estado quien decide dar recursos de
la nación a otros países o grupos foráneos,
sin consultar a sus ciudadanos o, a pesar de las protestas de
los ciudadanos, es un criminal y debe ser enjuiciado como tal.
La limosna como manera de lograr provecho personal, prestigio
o poder político.
En Los Teques, donde crecí, había un señor
quién repartía dinero en navidad entre los pobres
de solemnidad. Eso sí, se aseguraba de que todo el pueblo
lo supiera. Estaba mas interesado en establecer su reputación
de persona generosa que en resolver el problema de la pobreza.
Pienso que cuando se da una limosna para ganar el reconocimiento
ajeno se desvirtúa en mucho el significado del acto.
Cuando el dinero que se reparte no es el propio sino que está
al cuidado de quien lo reparte, entonces el acto se convierte
en criminal.
El caso de Hugo Chávez.
La estrategia adoptada por Hugo Chávez para “combatir”
la pobreza y para tratar de afianzar su movimiento político
en la región latinoamericana está basada en limosnas
de carácter masivo, dadas a la población, a grupos
y hasta a gobiernos extranjeros. Esta estrategia se inició
en 1999, en las primeras etapas del régimen, con la puesta
en marcha del Programa Bolívar 2000. Este fue un programa
manejado por el sector militar, diseñado para construir
o reparar casas de bajo costo; distribuir alimentos gratis o fuertemente
subsidiados; cortar pelo y sacar muelas. Después de dos
años y gastos de más de 300 millones de dólares,
el programa no había logrado victorias contra la pobreza
ni había acallado los reclamos de los venezolanos. Al contrario,
había generado protestas por su alto nivel de corrupción
y la baja calidad de los servicios que prestaba. Los líderes
del programa, William Fariñas y Víctor Cruz Weffer,
fueron acusados de enriquecerse a costa del programa y la prensa
publicó numerosos casos de facturación indebida,
falta de controles y señales de súbito enriquecimiento
de funcionarios asociados con el programa. Para recompensar a
William Fariñas por su fracaso en la conducción
de este programa, le fue dada la dirección del llamado
Fondo Unico Social, una mega limosna dirigida a la creación
de micro empresas y a “resolver” el problema de los
niños de la calle. Fariñas fue despedido abruptamente
al cabo de poco tiempo, pero no antes de que otros 700 millones
de dólares pasaran a mejor vida y quién sabe a que
bolsillos. Hoy en día, existen en Venezuela muchos mas
niños abandonados que cuando se inició aquél
programa.
El rotundo fracaso y la corrupción generada por estos dos
programas debería haber convencido a Hugo Chávez
de que la limosna no era la vía para combatir la pobreza
sino, con frecuencia, la vía para convertir a sus amigos
y relacionados en millonarios. Debería haberse enterado
de que la pobreza se combate con educación, con generación
de empleos en el sector privado, con planes cuidadosos de créditos
a la pequeña y mediana industria y, sobretodo, con honestidad
y transparencia en la gestión administrativa. Pero la deformación
ideológica pudo más que la necesidad de rectificación.
Chávez mantuvo su estrategia, solo cambió de nombres:
así nacieron las Misiones, actividades concebidas a la
carrera con fines electorales, sin planificación, a realazos,
con componentes de entrega de soberanía. Estos programas
son de impacto a corto plazo e incluyen asistencia médica
en los barrios, alimentos subsidiados o gratis y campañas
de alfabetización. Conceptualmente, todos estos programas
pudieran ser parte de una estrategia válida pero más
amplia que incluya programas de largo plazo contra las raíces
estructurales de la pobreza. Aislados, constituyen grandes fuentes
de gasto improductivo, inmensos centros de distribución
de aspirinas para los dolores de cabeza crónicos del pueblo,
generadores de dependencia y destructores de la auto-estima popular.
El dinero usado para estos programas ni siquiera está debidamente
incluido en el presupuesto de la nación, el cuál
debería ser discutido por los representantes del pueblo.
Sale directamente de Petróleos de Venezuela, sin controles
de ningún tipo, de manera totalmente irregular. En 2004
y 2005 alrededor de 5000 millones de dólares han sido extraídos
de los fondos de PDVSA para ser usados por Chávez sin transparencia
y sin dar cuenta de tal uso al país. Para tratar de justificar
esa inmensa distracción de fondos de la nación,
Chávez usa estadísticas fantasiosas. Por ejemplo,
afirma que se han alfabetizado un millón y medio de venezolanos
en 15 a 18 meses. Ello significa que casi dos venezolanos por
minuto han aprendido a leer y escribir en ese lapso, día
y noche, sin respiro! Saquen la cuenta y verán lo fantasioso
de esta aseveración.
La pobreza venezolana no cede. Según la CEPAL en su informe
para 2005, Venezuela y Argentina son los dos únicos países
latinoamericanos donde ha crecido la pobreza extrema. Sin embargo,
el gasto de las limosnas y gastos superfluos de Chávez
continúa en aumento y ha trascendido de las fronteras nacionales.
En los últimos 18 meses Chávez ha gastado unos 6000
millones de dólares en armamentos, comprados a Rusia y
España. Ha regalado a Cuba unos 3000 millones de dólares
en productos petroleros. Ha comprado, a precios excesivos, casi
1000 millones de dólares en bonos Argentinos. Le ha prometido
unos 700 millones de dólares en subsidios petroleros a
los países del Caribe. Le ha prometido 600 millones de
dólares a Uruguay para una nueva refinería. Le está
ofreciendo subsidios petroleros a Paraguay. Le acaba de regalar
unos 20 millones en productos petroleros a los “pobres”
norteamericanos de Boston y Nueva York, asociándose con
personajes políticos de dudosa reputación en ese
país (Joe Kennedy obtiene un estipendio de 400.000 dólares
al año de su organización “ sin fines de lucro”.Jesse
Jackson vive de sus grupos creados para “resolver”
el problema racial en USA).
Estas donaciones a los pobres de USA son especialmente controversiales
porque el promedio de ingresos de los “pobres” en
USA es de unos 15.000 dólares al año, diez veces
más que el ingreso de los pobres en Venezuela. Y sin embargo,
la gente en Venezuela está muriendo en los hospitales por
falta de medicinas, cuando no asesinadas por las policías
del régimen o por los malandros que han convertido a Venezuela
en el cuarto país más inseguro del mundo, después
de Colombia, Sur Africa y Jamaica. La gente en Venezuela sufre
el segundo nivel de desempleo mayor del hemisferio y más
del 60% tienen que dedicarse a la buhonería. Y sin embargo,
Chávez regala nuestro dinero a manos llenas para convertirse
en el “campeón” de los pobres en nuestra región.
Por qué Chávez debe ser enjuiciado.
Regala la riqueza de los venezolanos. Financia a la sangrienta
dictadura de Fidel Castro. Compra lealtades políticas con
nuestro dinero. Usa impunemente los activos de la nación
para sus fines políticos. Se ha rodeado de incompetentes
y gente con antecedentes criminales para integrar su equipo de
gobierno. Por mucho menos que esto fue sacado Nixon de la presidencia
de USA, fue sacado Color de Mello de la presidencia de Brasil,
fueron sacados Alan García y Fujimori de la presidencia
del Perú, fue sacado Carlos Andrés de la presidencia
de Venezuela. El hecho de que Chávez no sea enjuiciado
simplemente ilustra la inexistencia del Estado de Derecho en nuestro
país. Ello tiene un nombre: ilegitimidad política.
Con un régimen ilegítimo no es posible el diálogo,
el acomodo o la participación. Solo es posible el rechazo
popular, tal como fue expresado el 4 de Diciembre y tal como debe
continuarse expresando, en todos los niveles, con perseverancia,
hasta restituirle al gobierno venezolano su perdido carácter
democrático.
Gustavo Coronel
es un veterano geólogo de la industría petrolera,
miembro director de la primera junta directiva de PDVSA (1975-1979).
Actualmente Coronel colabora en Petroleumworld como asesor editorial.
Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor:Petroleumworld no se hace responsable por los juicios
de valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores
y columnistas de opinión y análisis.
Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a
través de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios
editoriales y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando
esa reproducción identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la doctrina de
la sección 107 de la Ley de derechos de autor de los Estados
Unidos de Norteamérica (US Copyright)
Internet
Web links hacia http://www.petroleumworld.com.ve son apreciadas.
Petroleumworld.com
Venezuela 22 12 05
Copyright
©2005 Gustavo Coronel, Todos los derechos reservados
Envie
esa nota a un amigo