En
1975 el gobierno venezolano había decidido nacionalizar
la industria petrolera.
Para contrarrestar los esfuerzos de la extrema izquierda política,
la cuál clamaba por una nacionalización a sangre
y fuego, sin pago de indemnizaciones y mediante la intervención
inmediata de las empresas, el gobierno estableció la
Comisión de Reversión y, una vez decidida la
nacionalización por el Congreso, nombró un grupo
de “Observadores” delegados en las empresas que
serían nacionalizadas. Estos observadores no tenían
el carácter de interventores sino que se trataba de
venezolanos ilustres y de intachable reputación, quienes
estarían en las empresas como representantes del gobierno,
sin interferir en sus actividades normales. Para la principal
empresa concesionaria, CREOLE, fue designado como observador
el general Rafaél Alfonzo Ravard. Ya para esa época
Alfonzo Ravard era el gerente de empresas del estado mas destacado
que tenía el país, en base a su impecable actuación
al frente de la Corporación Venezolana de Guayana.
La gigantesca Corporación Venezolana de Guayana nació
como instituto autónomo del estado en 1960, al mando
del General Rafaél Alfonzo Ravard. Sus objetivos principales
fueron los que Alfonzo Ravard estableció y desarrolló
por 14 años como presidente: el estudio de los recursos
naturales de Guayana, el aprovechamiento hidroeléctrico
del río Caroní, el desarrollo integral de la
región guayanesa y la construcción de una ciudad
que sirviese de soporte urbano al complejo industrial por
desarrollarse.
La magnífica visión de Alfonzo Ravard fue desvirtuada,
años mas tarde, por desviaciones de política
partidista y de corrupción que hicieron de la CVG,
con algunas honrosas excepciones, uno de los peores fraudes
que el populismo ha podido cometer contra el país.
Pero ello no tuvo nada que ver con la fructífera etapa
de crecimiento inicial, llevada a cabo por Rafaél Alfonzo
Ravard y su sucesor, Argenis Gamboa.
Rafaél Alfonzo Ravard fue el observador de CREOLE y,
una vez, nacionalizada la industria y nombrada la primera
Junta Directiva de Petróleos de Venezuela, se convirtió
en su primer presidente. Nadie en Venezuela objetó
este nombramiento, debido a su inmenso prestigio profesional
y personal. Graduado de la Escuela Militar de Venezuela, de
la Escuela Superior de Guerra de Francia y del Instituto de
Tecnología de Massachussets, MIT, como Ingeniero Civil,
Alfonzo Ravard era el candidato lógico para presidir
la nueva empresa del estado.
Tuve la suerte de ser nombrado miembro de esa primera junta
directiva de PDVSA y de convertirme en Director Adjunto a
la presidencia de la empresa. Desde esa posición trabajé
a su lado por unos tres años, período durante
el cuál se formuló la estrategia fundamental
de desarrollo de PDVSA. En esa tarea el general Alfonzo Ravard
estuvo asistido por uno de los equipos gerenciales mas brillantes
que haya trabajado jamás para el estado venezolano:
Guillermo Rodríguez Eraso, Alberto Quirós, Julio
Sosa Rodíguez, Carlos Guillermo Rangel, Luis Plaz Bruzual
y muchos otros. Con la ayuda de estos hombres Alfonzo Ravard
estructuró los principios de filosofía gerencial
que convirtieron a PDVSA, por muchos años, en una de
las cinco corporaciones petroleras mas importantes del mundo:
Autofinanciamiento, meritocracia, apoliticismo, gerencia profesional
y normalidad operativa. Estos cinco principios fueron expuestos
por Alfonzo Ravard incesantemente, en cada oportunidad, hacia
adentro en la empresa y hacia afuera, para el conocimiento
de todos los sectores del país. En base a estos principios,
PDVSA se convirtió en una empresa esencialmente respetada
por el sector político, manejada con criterios comerciales
y profesionales del mas alto nivel y capaz de generar ingresos
importantes para el país.
Durante la presidencia de Rafaél Alfonzo Ravard se
establecieron también las estrategias operacionales
que convertirían a PDVSA en una poderosa empresa petrolera:
la exploración fue incrementada, las refinerías
pasaron de producir fuel oil a producir destilados y gasolinas,
las empresas fueron racionalizadas, se crearon institutos
de investigación y de entrenamiento, se establecieron
convenios de apoyo tecnológico y de comercialización
con las empresas multinacionales, los cuáles se fueron
disminuyendo en tamaño a medida que se creaba una infraestructura
nacional en esos sectores. El liderazgo de Alfonzo Ravard
fue fundamental para el gran éxito de esta primera
etapa de la nacionalización.
Luego vendrían problemas de naturaleza política
y financiera. En 1982 el presidente Herrera, enfrentado con
una grave crisis financiera, cometió el grave error
de ponerle la mano al fondo de financiamiento de la industria
petrolera, lo cuál llevó al general Alfonzo
Ravard a protestar vigorosamente, pero sin éxito, ante
el Congreso. Asombrosamente el sector político arreció
sus ataques contra la industria petrolera. Ello marcó
el inicio de una politización agresiva de la industria
petrolera llevada a cabo por el gobierno de COPEI y la eventual
salida del general Rafaél Alfonzo Ravard de la presidencia
de la empresa.
Pocos gerentes del sector público venezolano han tenido
la brillantez, integridad y habilidad exhibida por Rafaél
Alfonzo Ravard en su desempeño como primer presidente
de Petróleos de Venezuela. Bajo su dirección
esta empresa se convirtió en un motivo de real orgullo
para los venezolanos y en una empresa de alta credibilidad
internacional. Alfonzo Ravard nos dió un extraordinario
ejemplo de buena gerencia, luchando contra las tendencias
populistas y la mezquindad de un sector político muy
mediocre, que parecía alegrarse de los problemas experimentados
por la industria que le daba de comer a los venezolanos. Fue
una lucha titánica en los últimos años
de su presidencia, una lucha que no pudo ganar porque ningún
gerente venezolano ha podido ganar batalla alguna a la estupidez
del sector político.
Su retiro representó la pérdida para el país
de uno de los mas brillantes gerentes del sector público.
Como ha sucedido con tantos grandes venezolanos en el pasado,
el país lo ha olvidado, le ha negado el reconocimiento
que le debe por su extraordinaria labor. Para quienes trabajamos
junto a él y pudimos ver de cerca su altísima
calidad de gerente, su ejemplo siempre fue y será aleccionador
y nos inspirará para hacer el mejor de nuestros esfuerzos.
La gerencia petrolera que trabajó a su lado nunca lo
olvidará.
Gustavo
Coronel es
un veterano geólogo de la industria petrolera, miembro
director de la primera junta directiva de PDVSA (1975-1979).
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Venezuela 28 08 06
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