Por
Alberto
Méndez Arocha
NOTAS
Este texto es una versión resumida del trabajo
titulado “Teoría de la dominación
y socialismo” (Caracas 2005, ms.).
En lo que sigue nos hemos basado en Duverger para
algunos de los planteamientos de este trabajo, que
curiosamente también es observado en sus condicionamentos
por el gobierno “bolivariano”.
Véase nuestra “Die Trilogie”, comala.com,
2004.
Posteriormente a nuestro planteamiento (en Die Trilogie,
2004), hemos advertido que, justamente, algunas doctrinas
medievales explicaban las luchas políticas
por el “instinto de dominación”
– considerado este como una tendencia fundamental
del hombre. Esta es justamente nuestra posición.
Esta doctrina era, por otra parte, de carácter
moral, ya que los teólogos veían en
el instinto de dominación una de la formas
de la “concupiscencia” que empujaba a
los hombres hacia el mal. Denunciaban así una
triple concupiscencia: de la carne, del espíritu
y del poder. La ultima –la concupiscentia dominandi—era
para ellos el fundamento esencial de las luchas políticas.
(Cf. Duverger, loc. cit.). También Adler adopta
una posición parecida.
| El psiquiatra junguiano Rafael López Pedraza
(Sobre héroes y poetas; Festina Lente, 2002;
pp. 30ss.) no reconoce al héroe como un arquetipo.
loc.cit., “Yo asocio el comportamiento hecateriano
al carisma, la característica que le confiere
al héroe su fatal atracción y asegura
la proyección sobre él. Si nos detenemos
a estudiar los discursos de los héroes que
es donde se expresa su carisma, el hacer se centra
en el complejo del yo, es decir en una identificación
con su propia historia y con hechos históricos
pasados que están muy presentes. ..”
“…que
algo tan fantasmal como los muertos intranquilos produzcan
este estado de posesión muestra que el héroe
no es un arquetipo, pues un arquetipo requiere de
un contorno claro; por esa razón llamo al héroe
figura”.
Y termina (pie de pagina) : “un arquetipo tiene
formas con limites marcados y consistentes. En cambio
asocio al héroe con lo psicopático que
por definición carece de formas y las mimetiza…”
Bueno, entonces, decimos nosotros, como ingenieros
claro está, los héroes son los líderes
de las hormigas rojas y se acabó (nuestra)
discusión.
Posteriormente añade: “Ese monopolio
de la energía psíquica por el carisma
hecateriano del héroe está presente
en todos nosotros, pero es más evidente cuando
lo observamos en las clases marginales de nuestras
sociedades. En ellas se manifiestan los niveles psíquicos
mas desamparados por la cultura que se identifica
carismáticamente con la figura del héroe
mostrando claramente la irracionalidad de estos niveles
de posesión.
La retórica ideológica de los héroes
latinoamericanos…es solo un vehículo
instrumental del poder… Su uso al referirse
a los estratos marginales, convertidos en fuente de
poder, se reduce a la vieja tradición cristiana
de la pobreza: el niño Jesús pobre,
de importancia central en la Contrarreforma, por oposición
al niño Jesús rico de la Reforma…”
(idem, loc. cit.).
Véase por ejemplo, sobre esta técnica,
de la Prof. australiana Robin QUIN,
“Enfoques sobre el estudio de los medios de
comunicación: la enseñanza de los temas
de representación de estereotipos”. Allí
se define estereotipo como “representación
repetida frecuentemente que convierte algo complejo
en simple”. Tienen las siguientes características
(ídem); Son conceptos de lo que un grupo piensa
de otro. Sirven para establecer marcos de referencia
y orientar percepciones. Son a la vez ciertos y falsos.
No se inventan sino que se escogen dentro de una lista
de posibilidades. La veracidad del estereotipo se
basa en la selección de las características;
su falsedad yace en la distorsión. Se crean
como respuesta a una amenaza, percibida. Y termina,
en general: “Una vez que el estudiante tenga
conciencia de cómo funcionan los estereotipos,
mas oportunidad tendrá de rechazar el modo
de pensar simplista que los medios de información
suscita (o sea, la propaganda).
Ver nuestros artículos sobre cooperativas en
Analitica.com y sobre cogestión en los archivos
de petroleo.yv. En las figuras, la participación
de cada sector es proporcional al área representada.
Extrañamente, dice la prensa, en vista del
importante desempleo y caída del ingreso familiar,
el Instituto Nacional de Estadística (INE)
ha preferido medir la pobreza –no por los ingresos
familiares como se estilaba en los censos—sino
en función de los beneficios recibidos a través
de las llamadas “misiones”.
OBRAS
CITADAS
DUVERGER,
Maurice. Sociología Política. Editorial
Ariel 2002.
GUITTON, Henri. Economie Politique- Paris, Dalloz
1971 (dos tomos)
LOPEZ PEDRAZA, Rafael. Sobre héroes y poetas;
Festina Lente, 2002
MENDEZ AROCHA, Alberto. Die Trilogie. Una crítica
de tres conceptos de la revolución bolivariana.
Comala.com, 2004.
--------------. Noticia sobre “El Petroleo en
Venezuela” de Simon Alberto Consalvi. Analitica.com,
2005.
---------- Cogestion teutónica vs tropical,
opus 2. Archivos PetroleoYV.com.
------------- Mas socialismo siglo XIX. Analitica.com