La
Pizarra Bituminoza aun no Amenaza a la Industria Petrolera Convencional

Por
Juan Francisco Salas R.
El bitumen que
contiene este mineral que se presenta, normalmente, en superficie
y formando, podríamos decir, canteras podría ser una
alternativa para obtener crudo muy similar al que se extrae de las
arenas bituminosas (crudo de playa), tema del cuál ya hemos
hablado en anterior artículo.
Así este
bitumen formado en su primera fase (querógeno) en este tipo
de pizarra es su componente principal, siendo los restantes piedra
propiamente dicha de pizarra, arenas, Azufre, CO2, Nitrógeno….que
escapan a la atmósfera en los actuales procesos de perforación
y calentamiento de este mineral cuyas actuales técnicas, entendemos,
aún son muy primitivas para poder pensar en que se pueda pensar
en una alternativa para extraer crudo en cantidades industriales.
Por consiguiente,
tratando esta pizarra bituminosa con calor y aumentando su presión,
repetimos, podría obtenerse este tipo de crudo que se denomina
crudo de pizarra o crudo bituminoso.
Pero la realidad
es que para poder obtener entre 70 y 300 lts de crudo es necesario
tratar una tonelada de pizarra bituminosa, lo cuál, ya nos
dice, claramente, que tras este proceso de destilación, costoso
y complicado que genera polución atmosférica por los
gases que exhausta a la atmósfera y convierte la zona geográfica
donde se intenta extraer en una superficie totalmente inerte y diríamos
que en un paisaje lunar, hacen que hoy por hoy no pueda pensarse en
que dicha alternativa amenace a la tradicional industria petrolífera.
Los costes de
producción, sin duda, son altísimos y fuera de toda
posibilidad comercial competitiva de mercado.
Añadimos
que en cuanto a las reservas de crudo tradicional que actualmente
se tiene demostrada que existe en el mundo podemos remitirnos a la
de Arabia Saudí con 264.000 millones de barriles, conforme
a los datos estadísticos dados por la empresa petrolera British
Petroleum aún cuando existen otras opiniones más conservadoras
que estiman que ascienden a quizás algo menos de 100000 millones
de barriles (datos obtenidos en el año 1977) y que quizás
esté más cercana a la realidad.
Aún así
hay que reconocer que la pizarra bituminosa existente actualmente
en nuestro planeta podría producir un cuarto del actual consumo
de crudo de EEUU, mantenido durante un período de 400 años
a pesar de que las reservas de esta nación han descendido a
un nivel inferior a los 30000 millones de barriles.
El gobierno norteamericano
estima que en este tema pizarra de este tipo en sus estados de Wyoming,
UTA y Colorado que generan reservas y que son reemplazables en una
cantidad que se acerca a las que tiene Arabia Saudí juntamente
con las actuales naciones miembros de la OPEP.
Pero el problema
de cómo extraerlas y llevar a efecto el proceso productivo
evitando los inconvenientes antes mencionados detiene su prospección,
teniéndose en cuenta que ya empresas que lo han intentado han
finalizado en la quiebra económica al no poder amortizar los
costes de producción de la misma enfrentados a los actuales
precios de mercado del crudo.
Para
obtener crudo bituminoso se necesita aplicar una altísima cantidad
de energía, especialmente, eléctrica porque hay que
mantener y conseguir una temperatura interior de la zona de 350 ºC
y la técnica actual se basa en este tipo de energía
y añadir la afectación que ello produce a las aguas
subterráneas sabiéndose que el crudo y la atmósfera
de gases tóxicos y que la polucionan afloran a superficie juntamente
con el mismo. En una palabra, a nuestro modesto entender la técnica
avanzada existente actualmente es realmente una técnica inaplicable
por su primitiva base de aplicación, sus altos costes y su
alto grado de contaminación y devastación del territorio
donde se aplique la misma.
Claro está
que toda alternativa para obtener crudo en forma tal que libere a
EEUU de las importaciones del mismo y de su dependencia en este campo
e las naciones productoras y exportadoras tiene que ser contempladas
por lo que opinamos que continuar avanzando en la investigación
de técnicas más reales a acondicionadas a las exigencias
actuales es conveniente que se lleve a efecto.
Ya en el año
1970 la administración del entonces presidente Carter invirtió
cientos de millones de $USA en la producción de crudo bituminoso
ya que precisamente fue la época en la que se vivió
el embargo por parte de Arabia Saudí de sus exportaciones.
Recordemos que el precio del barril se disparó y la situación
no pudo ser controlada por EEUU.
Es curioso, sin
embargo, ver como durante la II Guerra Mundial el precio del barril
de crudo estuvo en los $USA 20 y después las sucesivas crisis
políticas lo ha hecho llegar a los $USA 90 el barril si bien
la OPEP parece que se plantea como objetivo mantenerlos a $USA 60.
Tampoco se puede
olvidar que el crudo bituminoso metales pesados y gases tóxicos
tal como hemos dicho por lo que cualquier accidente o problema que
altere la producción normal de su obtención y haga perder
el nivel de seguridad requerido y el control del mismo puede afectar
muy seriamente a todo el entorno geográfico a su fauna y a
su flora e incluso a dichas aguas subterráneas.
La empresa SHELL
tiene en proyecto realizar dichas perforaciones en la pizarra bituminosa
e inyectar energía calorífica a través de dichas
perforaciones que logren dar una temperatura interna de 350 ºC,
todo ello en un plazo de unos tres años y utilizando la energía
eléctrica.
La empresa CHEVRON
por su parte tiene previsto inyectar CO2 bajo dicha superficie para
aumentar la presión y con ello la temperatura y hacerlo aflorar
a superficie.
En
definitiva, repetimos, entendemos que la actual tecnología
existente no se ajusta a las necesidades que para ello se requieren
y ello hace (aún pensando que se lograría en el año
2020) se pueda afirmar que hoy por hoy la pizarra bituminosa no es
la materia prima idónea para extraer crudo bituminoso en forma
adecuada, competitiva y con cantidades industriales como se requiere
actualmente por lo cuál, repetimos, la industria petrolera
convencional de nuestros día no puede sentirse amenazada por
esta alternativa.
Juan
Francisco Salas Romero
es ingeniero Diplomado en Planificación y Administración
de Empresas de la Universidad Politécnica de Madrid. También
fue Asesor Técnico de ASTINAVE hasta el año 1991 (jsalasr@telefonica.net).
Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.