Insurge
el Banco del Sur, el ALBA avanza: Mala Noticia
para USA y para el FMI

Por
José Manuel Soto
Pese a sus 40
mil dólares de sueldo mensual, Mister Rodrigo
Rato, Director-Gerente del FMI, ex vicepresidente y ex ministro de
economía de Aznar, está pasando un mal rato; es que
las finanzas (utilidades) de la institución no andan boyantes
y los países objeto de su deseo, cada vez le hacen más
el feo. Sus Jefes en USA andan molestos.
Han caído vertiginosamente las utilidades del Fondo Monetario
Internacional; hay crisis institucional. Claro, los países
del Sur se vienen deslastrando de tan pesada carga y cada vez, a
Dios gracias, recurren menos a sus condicionantes préstamos,
sulfurosamente “estructurales” y hambreadores de pueblos.
Ahora bien, ¡qué caradurismo!; pese a no haber logrado
el cometido inicial para el que fueron nombrados por USA: “mejorar
la imagen” nefasta del FMI en el denominado “Tercer Mundo” (desprestigio
ganado a pulso, con sangre, sudor y lágrimas), Mister Rato
y sus Directores están solicitando -nada más y nada
menos que- un sustancioso aumento salarial, al cual se opuso firmemente
Argentina en nombre de los países del Cono Sur.
"Nos sentimos avergonzados cuando, en el contexto de una fuerte
caída del ingreso, se nos pide aprobar aumentos de salario
para la dirección y el directorio” del Fondo; así de
contundente fue la respuesta de la ministra de economía argentina,
Felisa Miceli, a los apetitos salariales de Mister Rato y Cía.
Seguro que si
el incremento salarial al que aspira el señor
Director-Gerente del Fondo se le trasladase, en igual términos
porcentuales, a los 2700 empleados del FMI, la quiebra de la institución
sería inminente. Claro, los jefes no andan pensando en sus
subalternos. El incremento de sueldos es sólo para la cúpula
directiva del organismo financiero multilateral.
Directiva, por
cierto, que atendiendo siempre los dictados de Washington, se desvive
en seguir pretendiendo imponer a los “países
en desarrollo”, cada vez con menos éxito, fórmulas
de dominación ancladas a políticas económicas
neoliberales; todo para que los países ricos sigan enriqueciéndose
y los países pobres empobreciéndose. Es que son reverendamente…¡geniales!.
No olvidemos
que Mister Rato accede al cargo de Director-Gerente del FMI gracias
al decidido apoyo de USA, que cuenta con el 20% de
los votos (¡qué democracia!), aun cuando el organismo
lo integran 185 países, y a pesar de la oposición franco-germana
a su elección.
Es “vox populi” que Bush nombró a Mister Rato
en el FMI como agradecimiento (y pago) a su amigo Aznar por su decidido
y “costoso” apoyo a la invasión de Irak y por
el subordinado respaldo aznarista a la política exterior estadounidense
(hecho demostrado en Venezuela en abril 2002). Sospechoso, por demás,
que el FMI lleve años haciendo cálculos económicos
equivocados, y a la baja, de las economías argentina y venezolana. ¡Qué casualidad!.
Mister Rato,
sin embargo y pese al disgusto y mal rato que atraviesa al frente
del FMI, sigue girando instrucciones. La semana pasada, “exhortó” a
la América Latina a “abrir sus mercados e integrarse
en la economía mundial como la vía para acelerar su
crecimiento”.
El ferviente
creyente del libre mercado aun no comprende, ni se convence aún que sus recetas neoliberales, con la privatización
como estrella, probadas hasta la saciedad todos estos años
desde el día en que un grupo de preclaros especialistas “made
in USA” convinieron el Consenso de Washington, no han traído
a la región más que pobreza, exclusión, reducción
de la clase media y desigualdad social. Insiste Rato en que nuestro
rezago económico obedece a que nuestros "mercados no
son suficientemente abiertos y competitivos", de acuerdo a su
leal saber y entender.
Para el Director-Gerente
del FMI, “la América Latina
necesita cambios estructurales para adaptarse a la economía
mundial y atraer más inversión”. Me pregunto
y ¿por qué no abren ellos sus mercados al banano, al
acero y otros rubros?; ¿por qué no dan ellos ejemplo
de cooperación desinteresada, de solidaridad y desprendimiento,
de apertura de sus mercados y de sus fronteras?.
¿Por qué mejor no le plantea Rato al mundo industrializado,
al que pertenece, cambios estructurales que apunten decididamente
a la preservación ambiental del planeta Tierra y la ejecución
de políticas económicas que aseguren una vida digna
para todos sus habitantes?.
El FMI, con Mister
Rato a la cabeza, pareciera entrar en un franco e irreversible
declive que huele a crisis terminal. Va mal, de tumbo
en tumbo, al igual que su institución hermana, el Banco Mundial.
Su burocracia tuvo que irse de Venezuela y también del Ecuador
y, para colmo, ahora le viene otra estocada: el inminente nacimiento
del Banco del Sur. ¡Toma tu tomate!.
Países como Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y Paraguay,
anunciaron ya su decidido respaldo, concurso y participación
a esta iniciativa financiera de la Venezuela Bolivariana que, muy
pronto, junto a la integración energética regional,
contribuirán grandemente a liberar a los pueblos de Nuestra
América del largo coloniaje financiero internacional, impuesto
por USA desde 1944 en Breton Woods.
El Banco del
Sur será, sin duda, un importante instrumento
latinoamericano para la democratización y pleno acceso de
recursos financieros generados por la propia región y no condicionados
a (mal intencionados) dictámenes exógenos, para apuntalar
con decisión y desde nuestras realidades e intereses, un desarrollo
equilibrado y sustentable. Asoma el ALBA. Nace UNASUR. Nuestro Norte
es el Sur.
José Manuel
Soto fue
viceministro de Comercio (josesoto59@hotmail.com).
Los puntos de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.