Canada
en busqueda de petroleo

Por
Juan Francisco Salas R.
Las previsiones
de crudo y de gas a bajo precio unitario sabemos que hace tiempo
ya alcanzaron su base mínima y Canadá como
productor que es de crudo y derivados se resiente de ello en su economía
nacional con el agravante de que esta nación tiene un serio
compromiso por cercanía y por años de exportación
así como por las actuales instalaciones que tiene en funcionamiento
con Norteamérica y de ahí que las empresas productoras
y exportadoras canadienses no pierdan de vista el abastecimiento
de estas materias indispensables a su cliente, aliado y vecino, es
decir, a EEUU.
La provincia
canadiense más situada al Sur Oeste de Canadá y
que tiene frontera con el Norte de EEUU e industria petrolera es
Alberta ya que produce más del 70% del total de la producción
petrolífera canadiense.
En su mayoría lo exporta a EEUU y realmente, actualmente
Canadá es el primer proveedor de crudo y derivados de Norteamérica
por lo que por su cercanía con esta nación, por su
historial de aliado, por la facilidad con que a través de
oleoductos exporta dicho crudo y derivados a EEUU, se ve obligada
a planificar su producción en forma tal que dicha nación
importadora satisfaga las expectativas que tiene en este campo en
Canadá.
Pero Canadá, ha llegado al máximo de su capacidad
de producción petrolera y como siempre ocurre se presenta
un futuro incierto en este sector.
Así, pues, Canadá necesita predecir con la mayor exactitud
posible su futura capacidad productiva de crudo y gas y por ello
está adentrándose en la extracción y producción
del llamado crudo de playa o curdo de arena.
Este tipo de
crudo, al igual que lo es el crudo de la franja venezolana del
Orinoco, es muy denso, de color intenso negro, con alto contenido
de Azufre y con muchas impurezas ya que se extrae, prácticamente,
de la superficie del terreno y con alto contenido de agua, (zonas
como las de la desembocadura del Orinoco), casi pantanosas.
Así, la Asociación de Crudo de Productores de Crudo
de Canadá en su día presentó un informe al respecto
ya es necesario desplazarse de los campos petroleros convencionales
y realizar prospecciones en estas nuevas zonas y ello predice que
se produzca un cambio drástico en la producción petrolífera
canadiense.
Esta zona convencional
está situada principalmente en el
Occidente canadiense y ahora hay que adentrarse en la región
antes mencionada sedentaria de Alberta del Norte y ello genera, sin
duda, más costes de explotación y en consecuencia precios
unitarios más altos.
El mercado petrolero
canadiense, no obstante, tiende a ramificarse a exportaciones a
Asia si bien aún no existen conclusiones
concretas y definitivas y los analistas canadienses expertos en esta
materia evitan en lo posible dar datos y especialmente evitan hablar
de precios unitarios que, en su caso, ofrecerían a EEUU ya
que se desea evitar todo tipo de problemas con dicha nación
si esta percibiese la posibilidad de que su actual demanda se viese
amenazada de no poder ser atendida por Canadá.
Así que estas circunstancias son un serio problema para Canadá si
en efecto tuviese que replantearse la posibilidad de alterar al alza
el precio del barril de crudo que vende a EEUU. Tengamos en cuenta
que actualmente esta nación está importando 5.000 millones
de barriles de crudo y derivados desde el año 2005.
Por otro lado,
el mayor proveedor de crudo de EEUU que ya hemos dicho es Canadá, está exportándole a través
de oleoductos hasta el Sur 792 millones de barriles de crudo por
año.
Con ello, Norteamérica, recibe desde Canadá el 16%
del total de las importaciones que realiza de estos productos cada
año sin contar con las importaciones que por este mismo medio
recibe desde México.
Así, pues, si la producción de crudo y derivados de
Canadá algún día decae sensiblemente serían
los buques tanqueros que ahora sirven de reserva estratégica
los que tendrían que aportar las cantidades que almacenan
y claro está, el precio por barril, igualmente, quedaría
alterado al alza.
La E.I.A. opina
que la producción de crudo playero o de arena
es sólo viable económicamente hablando con un precio
unitario mínimo de $USA 30 o por encima de dicho precio.
En consecuencia,
dichos analistas opinan que a largo plazo dicho precio se mantendrá alto y que se debe luchar por el suministro
a través de los oleoductos tal y como se viene haciendo actualmente
dejando esas reservas estratégicas intactas, es decir, rehuyendo
mientras sea posible, el tráfico marítimo para el transporte
de dichos productos entre Canadá y EEU si bien hay que reconocer
que un aumento de estos precios provocaría una disminución
de la demanda por parte de EEUU.
También hay que decir que respecto a los futuros proyectos
que tiene Canadá de diversificar su mercado petrolero y exportar
a Asia, concretamente a China, EEUU vería con malos ojos dicha
exportación y precisamente a China Popular e incluso a cualquier
otra nación que se convirtiese en un competidor importador
de crudo y derivados importante para EEUU.
Los analistas
continúan opinando que si se decidiese un alza
en los precios unitarios de estos productos y fuese incorrecta, provocaría
un descenso en los beneficios y en forma considerable porque entonces
los productos que se extraen y procesan fuera de costa (off-shore)
serían más competitivos que los anteriores.
Si estas exportaciones
canadienses a otras naciones se llevasen a cabo las empresas petroleras
norteamericanas aumentarían
y tenderían a aumentar su consumo desviando su demanda a las
reservas estratégicas almecenadas en estos buques tanqueros
y ello llevaría al incremento del precio unitario del barril
como ya hemos dicho y a entrar en una auténtica “fiebre
del oro negro”.
La CANADIAN ASSOCIATION
OF PETROLEUM PRODUCERS (C.A.P.P.), estima que la producción normal de un millón de barriles por
día de crudo de arena llegará a superar los 2,7 millones
de barriles por día en el año 2015.
A pesar del auge negativo de este tipo de crudo, existen dos posibles
alternativas:
A/ La exportación típica de crudo de alta calidad
de Canadá y que se mezcla actualmente en un 99% con el que
se exporta a EEUU a través de los actuales oleoductos, podría
ser alterada bajando esa calidad, es decir, bajando el porcentaje
de mezcla actual.
B/ Un nuevo comercio
petrolero entre Canadá y China Popular
podría surgir si ese crudo marino, es decir, procedente de
plataformas off-shore, se exportaría desviándolo mediante
oleoductos hacia la costa Oeste de Canadá, para vía
marítima, a través del Océano Pacífico,
exportarlo a Asia.
Deseamos aclarar
que este crudo de playa que, como hemos dicho, está contenido y mezclado con arenas gruesas y negras, como
sabemos y con gran cantidad de agua y Azufre e impurezas tiene que
ser tratado para que pueda ser convertido en crudo comercial en refinerías
adecuadas para ello y luego ser procesado para convertirlo en gasolina
y fuel-oil. El llamado fuel-oil catalítico es un derivado
de este proceso y de la última cadena de destilación,
es un fuel-oil con alto contenido de Azufre, denso, negro con altísima
densidad que está comprendida entre los 960 Kls/m3 y los 793
Kls/m3 (típico también de Venezuela), y que se utiliza
para el consumo de motores marinos Diesel, calderas marinas y terrestres
y en general para la industria porque su bajo precio lo hace competitivo
aún cuando, al menos, en los motores marino produce grandes
corrosiones por el alto contenido de Azufre y el agua que siempre
arrastra. Los tanques de carga de los buques tanqueros que lo transportan
finalizan por resentirse en sus mamparos por dichas corrosiones.
Este crudo, al
igual que existe en la franja del Orinoco, existe en Alberta (Canadá),
ya de ello hemos hablado anteriormente.
El profesor WENRAN
JRANG de la Universidad de Alberta, indica que todas las empresas
chinas importantes están, lógicamente,
interesadas en la compra de este tipo de crudo y ponen sus ojos en
Canadá por tener grandes superficies arenosas conteniéndolo
y acceso directo al Océano Pacífico.
Sin embargo,
ya hemos dicho que una desviación importante
de este crudo por parte de Canadá hacia estas naciones, provocaría
en EEUU un fuerte rechazo y tal vez un deterioro entre las relaciones
comerciales existentes entre Canadá y Norteamérica.
El suministro
de gas natural canadiense a Asia y los recursos actuales que tiene
en este campo Canadá no son, sin embargo, suficientes
para poder atender esta demanda total.
La E.I.A. afirma
que la industria del crudo de playa o de arena es una industria
orientada a tratar debidamente su producción
como ya hemos indicado y a extraer el bitumen que, realmente, tiene
en gran porcentaje este tipo de crudo.
La producción de gas natural canadiense para exportación
está orientada al uso doméstico y la E.I.A. también
predice que las importaciones totales de este producto por parte
de EEUU descenderán en un 50% durante los próximos
quince años.
Esto, combinado
con la disminución de la producción
estadounidense de este tipo de gas y con el descenso de producción
que por parte de Canadá se espera, provocará, sin duda,
un crecimiento del mercado de GNL en EEUU y siempre queda las importaciones
que hace desde T&T.
En definitiva,
vemos que todo es una larga cadena entrelazada mediante eslabones
que son las situaciones que atraviesan cada nación
y que China Popular, como es lógico, al necesitar grandes
cantidades de crudo de playa, orienta sus intenciones de compra a
naciones tales como Canadá por sus reservas y por su salida
al Océano Pacífico, además de buscar proveedores
estables políticamente hablando y solventes. Desgraciadamente
Venezuela en estos momentos ni presenta una producción estable
ni siquiera ascendente, ni tiene salida al Océano Pacífico
ni su situación política es vista desde el exterior
como seria y también estable.
Juan
Francisco Salas Romero
es ingeniero Diplomado en Planificación y Administración
de Empresas de la Universidad Politécnica de Madrid. También
fue Asesor Técnico de ASTINAVE hasta el año 1991 (jsalasr@telefonica.net).
Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.