Problemas
entre los
Agricultores Canadiense
y los Ferrocarriles
Canadian
Voyager at United Grain Growers at grain elevator
Por
Juan Francisco Salas R.
Los
agricultores cultivadores canadienses del grano, tal cuál
es el trigo, han demandado judicialmente a la Compañía
Nacional Canadiense de Ferrocarriles porque ésta ha concedido
un contrato de transporte, por este medio, a los grandes productores
de este cereal provocando con ello, un desplazamiento en desventaja
a los productores medios y especialmente pequeños. En base
a este contrato, estos productores pueden cargar su grano en una
capacidad hasta llenar 100 vagones diarios.
Naturalmente
los restantes productores no tienen muchas alternativas para el
mencionado transporte y por ello, agotadas todas las posibles
vías de diálogo y negociaciones han acudido a la vía
judicial.
Así, estos trenes están compuestos por 100 vagones
que pueden cargar este tipo de producto y transportarlo y naturalmente,
están, casi siempre, contratados a plena carga durante un
período de tiempo que oscila en los diez meses y medio. Los
costes los puede soportar estos grandes productores pero los medianos
y pequeños no pueden absorberlos y como siempre suele decirse
el pez grande se come al pequeño que es el que sale perjudicado.
Así los cultivadores de grandes superficies dedicadas al
cultivo del grano (maíz, trigo, soya…. ) exportan más
de 20 millones de toneladas de este tipo de cereal y lo hacen, principalmente,
desde sus plantaciones hasta la Terminal marítima de carga
y descarga de Vancouver, como sabemos, ubicada en la zona sur oeste
de Canadá y por tanto con salida directa al Océano
Pacífico.
Por
supuesto los grandes productores dan su incondicional apoyo a la
Compañía Nacional Canadiense de Ferrocarriles,
la cuál, puede fácilmente afrontar sin dificultad todos
los obstáculos y problemas que por esta razón se le
presente en defensa de sus propios intereses comerciales y como consecuencia
en defensa de los intereses de esos grandes productores.
Este
trigo sale ya desde dicha Terminal vendido a un mercado internacional
que
le ofrece, sin duda, vender grandes cantidades de trigo a grandes
compradores y en consecuencia abaratar sus precios a pesar del transporte
por ferrocarril. Los productores medios y pequeños difícilmente
pueden luchar contra esta competencia tan rígida.
La
CWB (Canadian Wheat Board) insiste en que necesita tener flexibilidad
para llevar
a cabo el transporte terrestre de grandes cantidades
de trigo pero lógicamente los agricultores afectados se oponen
porque opinan que tanto el mercado de este cereal como su coordinación
y logística de dicho transporte tienen que tener en cuenta
las diferentes clases de trigo existentes y su diferente contenido
en proteínas, por lo cuál, no puede ser mezclado tal
y como implica este tipo de transporte masivo y previamente saberlo
localizar en las áreas dedicadas a su cultivo y seleccionar.
Realmente
creemos tienen razón porque, sin duda, presenta
dificultades este previo proceso de selección y no olvidemos
que EEUU tiene conceptuado este mercado como “industria estratégica” por
las razones que ya conocemos.
Al
mismo tiempo, dada la gran importancia que otorga EEUU a la industria
dedicada
a convertir el maíz y la celulosa en energía
alternativa para motores ya existen analistas que opìnan que
ello conllevará un aumento en el consumo del gasoil y del
fuel-oil que se ha de importar dado que también hay un aumento
de consumo del mismo debído al aumento del transporte.
Así, por ejemplo, opinan que el transporte del etanol obtenido
a través del tratamiento de estos cereales provoca un aumento
de la circulación de camiones y con ello un aumento del consumo
de gasolina y gas-oil, habiendo llegado a la conclusión de
que el coste de aumento de energía dedicada a la producción
del etanol es mayor que las ventajas que con dicha energía
alternativa se obtienen, al menos hasta el presente momento.
En
la última visita Del Sr. Bush a Brasil y en su reunión
con el actual presidente de dicha nación, celebrada en Sao
Paulo se pudo comprobar que a pesar de los distintos puntos de vista
de estos dos mandatarios sobre este tema, el etanol no contamina
tal y como lo hace el fuel-oil y el gas-oil o la gasolina que son,
precisamente, los combustibles tradicionales que actualmente se utilizan
tanto en buques, como en transportes terrestre como aéreo.
Recordemos
que Brasil tiene fábricas de la General Motors
y fabrica motores que consumen etanol así como motores que
consumen gas-oil, gasolina o gas licuado procedente del crudo. Y
que los humos de exhaustación son fáciles de analizar
y casi a simple vista se detectan cuál es el tipo de carburante
que un determinado motor está quemando.
Brasil
obtiene etanol a través del tratamiento de la caña
de azúcar y lo hace como alternativa al uso del trigo para
tal fin siendo la energía que obtiene ocho veces superior
en potencia que la obtenida a través del maíz o de
la celulosa. Sin embargo, aún siendo más barato, EEUU,
ha elevado sus precios unitarios en este mercado para eludir la competencia.
EEUU
no produce suficiente azúcar como para poder autoabastecerse
ya que sólo produce 6,5 millones de toneladas por año
mientras Brasil produce 14,5 millones de toneladas anuales.
Realmente
la caña de azúcar en su proceso de cultivo
necesita mucha cantidad de agua y un clima tropical o subtropical
con días de muchas horas de Sol siendo así que puede
ofrecer una productividad media de 10 Tns por hectárea sembrada.
El
azúcar obtenida a través de la remolacha, tiene
un contenido más alto de azúcar que el que se puede
obtener a través de la caña de este producto pero necesita
normas rígidas en el proceso de siembra y cultivo. De esta
manera se puede obtener una productividad media de 7 Tns por hectárea
sembrada.
Otra
gran diferencia existente entre la caña de azúcar
y el azúcar de remolacha en el aspecto de su producción
es que puede, como sabemos, extraerse azúcar de esta materia
prima y como suele existir un determinado sobrante se destina como
combustible para calderas que generan vapor.
Sin
embargo, en la remolacha esto no es posible de hacer pero sí puede
destinarse como alimento para animales. Con ello, esto parece el
ingrediente ideal para producir etanol.
Actualmente
EEUU produce etanol y dicha producción se ha
duplicado desde el año 2001 al 2005 y se espera se duplique
nuevamente en el año 2008 debido a los grandes esfuerzos que
el gobierno actual está haciendo para independizarse lo máximo
posible del crudo y sus derivados y de sus altos precios pero aún
así necesita 140 millones de Tns de grano (aproximadamente),
es decir, la mitas de la producción que hoy día genera.
El
Instituto de la Salud de EEUU ya ha avisado de que se está generando
una lucha silenciosas pero real entre los 880 millones de personas
que utilizan coches y naturalmente quieren mantener su independencia
de traslado en medios propios frente a los 2000 millones de personas
que están en un estado de pobreza y sólo pueden pensar
en como subsistir cada día.
Esta
lucha tiene serias consecuencias e implicaciones sociales y se
repercuten en
este mercado porque no hay que olvidar que las reservas
mundiales actuales de maíz son escasas y la producción
tiende a disminuir desde los 89 millones de Tns actuales a los 23
millones de Tns en el plazo de un año.
Finalizamos
diciendo que la cantidad de grano exportado por EEUU ha descendido
en un
25% en los últimos tres años y
ello provoca, sin duda, una alteración sensible del mercado
que camina, es evidente, hacia una etapa de posibles restricciones
y escasez (ya de ello hemos hablado) y en definitiva de una etapa
que puede ser conflictiva porque afecta directamente a las clases
sociales económicamente más débiles, provocando
hambre y más miseria de la ya existente.
Juan
Francisco Salas Romero
es ingeniero Diplomado en Planificación y Administración
de Empresas de la Universidad Politécnica de Madrid. También
fue Asesor Técnico de ASTINAVE hasta el año 1991 (jsalasr@telefonica.net).
Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.