Puntos
de Vista
Análisis y opinión sobre energía
y polítical
La
nueva PDVSA: Cae el petróleo gota a gota
Por VenEconomía
Venezuela ha sido uno de los principales productores y exportadores
de petróleo del mundo desde 1913. El país posee una de
las mayores reservas de petróleo y gas natural del planeta y
una compañía petrolera estatal que constituye el pilar
económico y fiscal del país. Sin embargo, desde que el
presidente Chávez asumió el poder hace más de siete
años, Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha sido convertida
en un cascarón que tal vez nunca llegue a recuperar la competencia
y experiencia técnica de sus recursos humanos, la gerencia profesional
y las capacidades de producción con las que contaba hace apenas
ocho años.
Actualmente, PDVSA está dirigida por unos incompetentes que maquillan
las cifras para ocultar el deplorable estado real de la empresa y que
deben sus cargos a sus lealtades políticas. No obstante, aunque
PDVSA se esfuerza por ocultar la verdad sobre su cada vez peor decrepitud,
suficientes datos de mercado son del dominio público como para
asegurar que el Gobierno de Chávez ha destruido la empresa y
menoscabado la soberanía del país sobre sus recursos petrolíferos
y gasíferos, con consecuencias incalculables para las futuras
generaciones de venezolanos
La
revolución bolivariana es un consumado creador de mitos, siendo
uno de los principales el que el presidente Hugo Chávez “rescató
la soberanía del pueblo venezolano sobre sus recursos petrolíferos
y gasíferos”. La perorata chavista es que la “vieja”
PDVSA perjudicó a Venezuela y que la “nueva” PDVSA
está impulsando, de una manera sin precedentes, el progreso socioeconómico
del país y convirtiendo a Venezuela en una potencia mundial.
La
“nueva” PDVSA, dirigida por el ministro de Energía
y Petróleo, Rafael Ramírez, invierte considerables esfuerzos
en tratar de convencer al país y al mundo de que PDVSA es hoy más
fuerte que nunca, desde que se nacionalizó la industria petrolera
hace 30 años, en enero de 1976.
Para reforzar este mito, la “nueva” PDVSA controla el flujo
de información con sumo cuidado. Los empleados de la “nueva”
PDVSA siempre están bajo vigilancia para garantizar que no tengan
ningún contacto con los medios de prensa o con nadie que no sea
genuino simpatizante de la revolución. PDVSA además publica
un flujo constante de estadísticas y declaraciones escritas que
buscan generar una matriz de opinión que presente a PDVSA como
una compañía sana, productiva, eficaz y bien administrada.
Cuando las cifras no cuadran, PDVSA no las publica mientras no encuentre
formas creativas de hacer lucir un trozo de carbón como si fuera
un diamante.
Desafortunadamente
para los mitómanos del Gobierno de Chávez y los propagandistas
de PDVSA, el mercado petrolero mundial no puede ser controlado por nadie.
En el caso de PDVSA, se dispone de cerros de información de dominio
público que indica, con mucha credibilidad, que la industria petrolera
venezolana ya habría colapsado si no fuera por las empresas extranjeras
que se comprometieron a invertir más de $26 millardos en proyectos
petroleros antes de que Chávez desmantelara PDVSA internamente.
Si bien las inversiones añadieron más de 1,1 millones de
b/d a la capacidad total de producción de crudo de Venezuela, Chávez
ha ridiculizado públicamente a esas compañías, tildándolas
de tramposas e infractoras de la ley. Este artículo analiza parte
de la evidencia disponible, empezando por las estadísticas oficiales
de PDVSA para el año 2004.
Se
puede leer “colapso” entre líneas
PDVSA emitió a finales de junio un informe financiero auditado
preliminar. Se suponía que el informe definitivo sería entregado
a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) a más tardar
en las primeras semanas de julio, a más de un año de la
fecha cuando debía ser entregado originalmente. Para sorpresa de
nadie, para el momento de redactar este artículo el 23 de julio,
el informe final todavía no había sido entregado a la SEC
y representantes de PDVSA no pudieron (o no quisieron) informar cuándo
sería entregado. Sin embargo, una revisión atenta de las
cifras del informe preliminar confirma que PDVSA definitivamente está
ocultando la verdad sobre su verdadera situación financiera.
Es
inútil comparar los supuestos resultados de 2004 con los datos
publicados para 2003 y 2002, porque el paro petrolero de dos meses entre
diciembre de 2002 y enero de 2003 de hecho distorsiona mucho más
la realidad sobre PDVSA. En consecuencia, VenEconomía comparó
los resultados presentados para 2004 con los de 2001, estos últimos
entregados a la SEC mucho antes de que PDVSA empezara a disfrazar sus
cifras operacionales y financieras. Esta comparación demuestra
que PDVSA se está deshaciendo tanto operacional como financieramente.
Oficialmente,
PDVSA alega en su informe preliminar a la SEC para 2004 que la producción
propia de la empresa promedió 2.833.000 b/d en 2004 (incluyendo
la producción de los 32 contratistas de servicio), 434.000 b/d
(13,3%) menos que en 2001. Sin embargo, una parte considerable de este
descenso fue compensada por un incremento en la producción de las
cuatro asociaciones estratégicas en la Faja Petrolífera
del Orinoco, la cual casi se duplicó pasando de 189.000 b/d en
2001 a 353.000 b/d en 2004, para un aumento neto de 164.000 b/d. Al incluir
esta producción en sus cifras, PDVSA afirma que su producción
real en 2004 fue de 3.148.000 b/d, apenas 256.000 (7,5%) menos que en
2001.
Sin
embargo, el misterio que rodea los verdaderos niveles de producción
de PDVSA sigue sin resolverse. Organismos independientes, como la Agencia
Internacional de Energía y la OPEP, indican que la producción
de Venezuela en 2004 rondó los 2,5-2,6 millones de b/d, si incluir
los líquidos de gas y otros productos que podrían ascender
a 300.000 b/d más. Esto sugiere que las cifras “oficiales”
de PDVSA sobrestiman los niveles de producción reales en unos 250.000-350.000
b/d.
También se puede inferir a partir del informe preliminar para 2004,
que PDVSA es hoy significativamente menos eficiente. Los costos operativos
más los costos de ventas ascendieron a $14,6 millardos en 2004,
$1,9 millardos (14,9%) más que en 2002. Este monto es realmente
sorprendente, considerando que en 2003 el gobierno despidió a más
de 20.000 trabajadores de PDVSA.
Por
la depreciación que se indica en el informe también se puede
inferir la falta de inversión, la cual apenas llega a $3,08 millardos
en 2004, $458 millones (17,5%) más que en 2001, pero prácticamente
igual a la de 2002 y 2003. Otro punto importante es que PDVSA invirtió
$4,4 millardos en gasto social en 2004, pero la inversión asociada
al gas natural y al crudo totalizó únicamente $3 millardos.
Estas cifras confirman que la capacidad de producción de PDVSA
está en declive.
Por otra parte, la Oficina de Contraloría General (GAO) del Congreso
de Estados Unidos presentó a finales de junio su informe sobre
las relaciones energéticas entre Estados Unidos y Venezuela. El
informe no ha recibido mucha cobertura en Venezuela; sin embargo, califica
el descenso de la capacidad de producción petrolera de Venezuela
como una amenaza inminente mayor para la seguridad energética de
Estados Unidos que las fanfarronadas de amenazas del Presidente venezolano
de interrumpir las exportaciones de crudo hacia ese país.
Muriendo
en PDVSA
El 17 de julio a las 6:50 a.m. se desató un incendio en una unidad
de destilación en la refinería de Amuay, la cual tiene una
capacidad de 640.000 b/d. Los bomberos controlaron el fuego a las 3 horas
y afortunadamente no hubo heridos en el accidente. PDVSA de inmediato
emitió una declaración escrita afirmando que la unidad dañada
sería reparada en dos semanas. La declaración también
indicó que la producción en Amuay disminuiría 74.000
b/d durante el mes de julio, pero que los envíos de exportaciones
no serían afectados en absoluto. No admitió que se hubiera
producido algún error humano ni sugirió que el incendio
hubiera sido provocado por saboteadores; sin embargo, la explicación
oficial de PDVSA para los numerosos accidentes industriales que han ocurrido
en la industria desde 2003 es que saboteadores apoyados por la CIA son
responsables de los incendios, explosiones y derrames petroleros que han
provocado múltiples muertes y lesiones graves.
Amuay
estaba procesando aproximadamente 580.000 b/d antes del incendio, de acuerdo
con estimaciones independientes que los representantes de PDVSA se negaron
a confirmar. La caída de la producción en Amuay afectará
algunos envíos de productos y gasolina hacia Estados Unidos, aunque
no será posible realizar estimaciones precisas hasta que PDVSA
termine de evaluar los daños, lo que podría coincidir con
la fecha de publicación de esta edición de VenEconomía
Mensual.
PDVSA
señaló en una nota de prensa que el incendio había
estado limitado a la Unidad de Destilación 5, la cual procesa hasta
190.000 b/d de crudo Maya de 22° API y que los bomberos contuvieron
el fuego antes de que las unidades cercanas sufrieran algún daño.
Sin embargo, un antiguo gerente de PDVSA, quien trabajó en Amuay
hasta 2003, señaló que el incendio podría haber dañado
la torre de destilación atmosférica y que las reparaciones
podrían tardar al menos dos meses, durante los cuales la producción
de la refinería podría caer entre 200.000 y 300.000 b/d.
La torre de destilación atmosférica ha permanecido cerrada
desde el día del incendio, el 17 de julio, y testigos oculares
informan que está visiblemente inclinada, lo que sugiere que sufrió
algún daño estructural.
PDVSA además señaló el 17 de julio que el incendio
en Amuay no afectaría las exportaciones desde el Complejo Refinador
de Paraguaná (CRP), el cual también incluye los 300.000
b/d de la refinería de Cardón y los 16.000 b/d de la de
Bajo Grande. Pero cuatro días después, el 20 de julio, representantes
del CRP informaron que un envío hacia Estados Unidos de aproximadamente
250.000-310.000 barriles de nafta previsto para salir hacia ese país
antes de finales de julio había sido pospuesto para agosto. El
CRP tenía pautado realizar ocho envíos a Estados Unidos
durante la segunda quincena de julio, incluyendo cinco de gasolina para
un total de 1,2 millones de barriles, dos de diesel para un total de 450.000
barriles y uno de combustible para aviones.
El
incendio del 17 de julio en Amuay fue el tercer accidente ocurrido en
96 horas en el CRP. Aunque no hubo heridos en el incendio, cinco trabajadores
del CRP sufrieron quemaduras y otras lesiones en un derrame de petróleo
en Amuay y una explosión en la refinería de Cardón.
Los tres accidentes fueron provocados por errores humanos, afirmaron portavoces
del CRP.
En lo que va de año se han producido 17 accidentes en las refinerías
de PDVSA y otras instalaciones de producción, incluyendo al menos
cinco explosiones e incendios en el CRP y numerosos accidentes menores.
Ocho trabajadores de PDVSA han perdido la vida y más de 20 han
resultado lesionados en el CRP desde noviembre de 2005. El gerente general
del CRP, Jesús Luongo, afirmó que todos los accidentes en
los que se han producido muertes y lesiones fueron provocados por errores
humanos.
Luongo admitió que la inexperiencia del personal es un factor,
ya que 47% de los trabajadores del CRP han sido contratados a partir de
2003, pero también advirtió que incluso los trabajadores
experimentados se han descuidado en cuanto a las normas de seguridad.
Luongo señaló que varios de los trabajadores fallecidos
en los accidentes en el CRP desde noviembre de 2005 tenían más
de 15 años de experiencia en la industria petrolera. “Conocían
su trabajo, sabían cómo realizar los trabajos que estaban
haciendo, pero no lo hicieron correctamente”, agregó Luongo.
“¿Por qué no lo hicieron bien? Ésa es la pregunta”.
Una
posible respuesta a la pregunta de Luongo es que incluso los trabajadores
experimentados han dejado de seguir al pie de la letra las prácticas
de seguridad, porque la gerencia de la “nueva” PDVSA otorga
más importancia a maximizar la producción que a proteger
la seguridad y las vidas de sus trabajadores. En el mismo orden de ideas,
el hecho de que hasta los trabajadores experimentados se hayan tornado
descuidados e imprudentes es un fuerte indicio de una dirigencia mediocre,
lo cual significa que es, principalmente, responsabilidad de la gerencia.
CEO
de la Shell: las nuevas empresas mixtas son un “buen negocio”
El CEO de Royal Dutch/Shell, Jeroen van der Veer, visitó Caracas
en julio para asistir a una ronda de reuniones con el presidente Chávez,
el ministro Ramírez, titular del MEP, el canciller Alí Rodríguez
y otros altos funcionarios del gobierno.
Durante su permanencia en Caracas, Shell y la Corporación Venezolana
del Petróleo (CVP), filial de PDVSA, suscribieron el contrato que
constituyó oficialmente a Petroregional del Lago, la empresa mixta
(CVP 60%, Shell 40%) que operará el campo Urdaneta Oeste en el
estado Zulia.
PDVSA
informó en la segunda semana de julio que antes de que finalizara
el mes, estarían constituidas 21 nuevas empresas mixtas. La CVP
tendrá una participación de 60% en 17 de estas empresas
y entre 74,8% y 80% en las otras cuatro. Estas nuevas empresas mixtas
operarán 25 de los 32 campos que estaban siendo operados por 22
empresas petroleras extranjeras bajo los contratos operativos que fueron
declarados ilegales y suspendidos el año pasado por el ministro
Ramírez.
Los otros siete campos petroleros serán operados directamente por
PDVSA, incluyendo cinco que fueron devueltos voluntariamente a PDVSA por
sus operadoras extranjeras (B2X 68/79, Guárico Occidental, Maulpa,
Quimare-La Ceiba y Sanvi Guere) y dos que PDVSA tomó (Jusepín
y Dación) cuando la empresa francesa Total y la italiana ENI se
negaron a firmar contratos preliminares el 31 de marzo de 2006.
Petrobrás
es socio en cuatro empresas mixtas, BP en dos y Chevron en dos, mientras
que Shell, CNPC y Repsol son socios en sendas empresas mixtas con CVP.
Las empresas mixtas establecidas para el 21 de julio fueron Petrowarao,
Baripetrol, Retronado, Petroquiriquire, Petroregional del Lago, Petroindependiente,
Petroboscan and Petrowayú, entre otras. (En la edición de
VenEconomía Mensual de mayo se publicó una lista completa
de estas empresas).
Las
nuevas empresas mixtas pagarán 50% de impuesto sobre la renta y
30% de regalías, de acuerdo con la Ley de Impuesto Sobre la Renta
y la Ley Orgánica de Hidrocarburos (que también permite
al Gobierno reducir las regalías hasta 20% y 16,66%, respectivamente,
en algunos casos en los que los campos petroleros sean muy maduros y no
sean comercialmente viables con la regalía de 30%).
Además, las nuevas empresas mixtas estarán sujetas a una
regalía adicional de 3,33%; 2,22% para compensar a las alcaldías
locales por los impuestos municipales “perdidos” debido a
la “migración” de los contratos de servicios al estatus
de empresas mixtas, y 1,11% para un fondo de desarrollo endógeno.
Además, las exportaciones ahora están sujetas a un gravamen
adicional de 0,1%.
El
CEO de la Shell declaró en Caracas que las nuevas empresas mixtas
son la mejor fórmula para adelantar la expansión de la industria
petrolera venezolana. ¿Y por qué no? Tal como explicó
recientemente Alberto Quirós Corradi, quien empezó con la
Shell su larga carrera en la industria petrolera, los socios extranjeros
en las nuevas empresas mixtas ahora pagan 40% de una regalía de
casi 34%, mientras que bajo los antiguos contratos operativos no pagaban
ninguna regalía. Sin embargo, los socios extranjeros ahora pueden
vender su 40% de participación de la producción de la empresa
mixta a los precios actuales de mercado, lo que en el caso de Venezuela
equivale a unos $64 por barril, mientras que anteriormente recibían
de PDVSA una comisión fija por barril, independientemente del precio
de mercado al cual PDVSA vendiera el crudo que estas empresas producían.
Como socio principal, PDVSA ahora también tiene que correr con
60% de las inversiones en estas empresas mixtas, lo que supuestamente
alivia las cargas de inversión de los socios extranjeros minoritarios.
Por supuesto, una importante desventaja es que la “nueva”
PDVSA tomará todas las decisiones clave en cuanto a inversión,
operación y gerencia, de estas empresas mixtas.
Con
la mira en las asociaciones estratégicas
En la XVII Exhibición Latinoamericana de la Industria Petrolera,
celebrada en Maracaibo a finales de junio, Ramírez pronunció
un discurso en el que declaró convencido que Venezuela necesita
que las empresas petroleras privadas locales y extranjeras participen
en los ambiciosos planes de expansión de PDVSA. La empresa venezolana
puede realizar las inversiones necesarias ella misma, agregó Ramírez,
pero también necesita inversionistas privados comprometidos.
Sin
embargo, el recién publicado informe de la GAO destacó una
realidad significativa sobre la “nueva” PDVSA bajo Chávez.
En más de siete años, PDVSA no ha firmado ningún
acuerdo de producción comercial importante. Ciertamente, PDVSA
tiene planes de expandir la capacidad de producción de crudo desde
el actual nivel oficial de 3,3 millones de b/d a más de 5,8 millones
de b/d en 2012. Hace seis meses, el costo de este plan se había
estimado oficialmente en $56 millardos, pero desde entonces esta estimación
se ha inflado a más de $130 millardos, pues Chávez sigue
anunciando compromisos de gastos regionales. No obstante, hasta ahora
no ha arrancado ningún acuerdo de producción comercial importante.
Las
empresas petroleras privadas están muy interesadas en tener acceso
a los recursos de petróleo y gas de Venezuela. Sin embargo, no
se han suscrito acuerdos importantes pues PDVSA le ha estado dando largas
por años. La nueva Constitución de 1999, la Ley de Gas de
2000 y la Ley de Hidrocarburos de 2001 cambiaron las reglas del juego
de las industrias de petróleo y gas, pero el gobierno no se movió
para poner en ejecución esas leyes sino hasta 2004, y cuando finalmente
empezó a reestructurar los contratos operativos de los campos petroleros
para convertirlos en empresas mixtas, manejó el proceso en forma
abusiva y con un grado de hostilidad y confrontación innecesario
hacia las empresas petroleras privadas. El proceso además tardó
en concluirse más de un año, lo que abrió paso a
un largo período de incertidumbre que afectó posibles nuevas
inversiones.
Ahora
PDVSA se está preparando para ir contra las cuatro asociaciones
estratégicas de la Faja Petrolífera del Orinoco. Eulogio
del Pino, presidente de la CVP, señaló en julio que PDVSA
espera culminar el proceso de reestructuración de la propiedad
de las cuatro asociaciones estratégicas para finales de 2006 y
expandir la producción de crudos sintéticos de 620.000 b/d
actualmente a 1,1 millones de b/d para finales de 2009.
Las
observaciones de del Pino indican que el Gobierno de Chávez considera
que el proceso de reestructuración de la propiedad de las asociaciones
estratégicas será rápido y relativamente indoloro,
aunque todavía no se han iniciado las conversaciones formales entre
PDVSA y las siete empresas extranjeras que tienen participaciones mayoritarias
en los cuatro mejoradoras de crudo extrapesado de la Faja. Sin embargo,
un portavoz de la Asociación Venezolana de Hidrocaburos (AVHI),
la organización comercial que representa en el país a las
empresas petroleras extranjeras, dio a entender que las empresas petroleras
esperan unas negociaciones largas y difíciles.
Si
las negociaciones entre PDVSA y las empresas petroleras se prolongan hasta
2007, los planes para empezar la expansión de la capacidad de producción
de crudo extrapesado en la Faja del Orinoco podrían postergarse
hasta 2008 ó 2009. Esto podría retrasar la ejecución
del plan de expansión 2006-2012 de PDVSA y demorar los aumentos
previstos en las exportaciones de petróleo a China y otros mercados
en Asia y América Latina.
Las
cuatro asociaciones estratégicas son Petrozuata (ConocoPhillips
50,01% y PDVSA 49,9%), Cerro Negro (ExxonMobil 41,67%, Veba 16,66% y PDVSA
41,67%), Sincor (Total 47%, Statoil 15% y PDVSA 38%) y Hamaca, también
llamada Ameriven (ConocoPhillips 40%, ChevronTexaco 30% y PDVSA 30%).
La Asamblea Nacional está elaborando actualmente una reforma de
la Ley de Hidrocarburos que aumentaría a 33,33% y 50%, respectivamente,
las regalías e impuesto sobre la renta para las asociaciones y
todos los proyectos futuros relativos al crudo extrapesado. Esta reforma
será aprobada pronto y podría ser aplicada en forma retroactiva
desde el 1° de enero de 2006, informaron funcionarios de la AN.
“Las
compañías aceptarán mayores niveles de regalías
e Impuesto Sobre la Renta, aunque públicamente afirmen otra cosa”,
informó a VenEconomía Mensual un vocero de la Asociación
Venezolana de Hidrocarburos (AVHI). Sin embargo, en cualquier negociación
para la reestructuración de la propiedad, las empresas extranjeras
insistirán en “una compensación plena basada en el
valor actual de mercado de las mejoradoras, lo que incluiría las
inversiones realizadas menos la depreciación, más las ganancias
perdidas en los próximos 35 años”, agregó.
Si
PDVSA y las empresas petroleras extranjeras no llegan a ningún
acuerdo, el gobierno podría decidir recurrir a tácticas
unilaterales, igual que hizo con los 32 contratos de servicio que fueron
declarados ilegales en 2005 y sustituidos el 1° de abril en 2006 con
empresas mixtas en las que PDVSA es el dueño mayoritario. Sin embargo,
el vocero de la AVHI advirtió que las mejoradoras de crudo extrapesado
son demasiado complejas tecnológicamente para que PDVSA los opere
por sí sola.
Agregó que los acuerdos y contratos sobre los que se establecieron
las asociaciones estratégicas son “legal y políticamente
sólidos”.
Mientras no se culminen las negociaciones entre PDVSA y las empresas extranjeras
para reestructurar las asociaciones extranjeras y no se firmen los nuevos
contratos, es probable que la mayoría de las empresas petroleras
extranjeras (si acaso no todas) se mantengan a la espera en Venezuela.
Con lo anterior, VenEconomía Mensual quiere decir que estas empresas
seguirán buscando oportunidades de negocios y suscribirán
acuerdos y cartas de intención expresando lo que se proponen realizar
en conjunto con PDVSA. Sin embargo, el progreso será glacialmente
lento hasta que las reglas del juego queden claras y sean vinculantes
para todos, incluyendo el Gobierno de Chávez. Esto sugiere que
las inversiones en expansión previstas para 2006-2008 podrían
ser postergadas hasta 2009, en cuyo caso es probable que PDVSA no alcance
su meta de aumentar la capacidad a más de 5,8 millones de b/d hasta
2015. Entretanto, PDVSA sigue tratando de apartarse de Estados Unidos.
Recientes
movimientos de Citgo indican la retirada de Venezuela
Citgo Petroleum Corp., filial 100% propiedad de PDVSA en Estados Unidos,
informó el 12 de julio que suspendería el suministro de
combustible a más de 1.800 estaciones de servicio de su marca en
14 estados durante los próximos 8 meses. Para finales de marzo
de 2007, Citgo se habrá retirado por completo de 10 estados de
Estados Unidos y reducido su presencia en otros cuatro. Los 10 estados
de los que Citgo se está retirando son Dakota del Norte, Dakota
del Sur, Iowa, Kansas, Kentucky, Minnesota, Missouri, Nebraska, Ohio y
Oklahoma. También será suspendido el suministro de combustible
hacia otras ciudades y zonas de Arkansas, Illinois, Indiana y Texas.
Félix
Rodríguez, presidente de Citgo, señaló en una declaración
que la compañía se concentraría en “fortalecer
nuestra presencia en las áreas de mercados del Noreste, Sur, Atlántico
Medio y partes del Medio Oeste que están cubiertas por nuestras
refinerías en Lake Charles (Louisiana), Corpus Christi (Texas)
y Lemont (Illinois), y en reducir el número actual de puntos de
nuestra marca en mercados en los que somos menos eficientes”. Estas
refinerías pueden procesar hasta 750.000 b/d de crudo.
El
ministro Ramírez declaró en Caracas que las decisiones se
tomaban por razones comerciales. Citgo ha perdido más de $400 millones
durante los últimos 18 meses suministrando a estos negocios 130.000
b/d de gasolina comprados en el mercado spot y agregó que los asuntos
políticos no eran un factor. “La suspensión del suministro
de combustible (a estas estaciones de servicio) no tiene nada que ver
con ninguna supuesta reducción de la capacidad de refinación
o con ninguna decisión de reducir los envíos de crudo a
Estados Unidos o de retirar a Citgo de Estados Unidos”, indicó
Ramírez durante una entrevista en VTV. No está claro de
dónde proviene la cifra de $400 millones, pero VenEconomía
se resiste a creer que, no importa cuán ineficiente sea, Citgo
pueda perder $5,62 por barril (=13 centavos por galón) por sus
ventas de gasolina en las áreas afectadas.
De
hecho, la decisión de suspender la venta de gasolina en 14% de
las estaciones de servicio Citgo se tomó en Caracas, no Houston.
Es más, se trata de la acción más reciente de Citgo
que señala hacia un retiro gradual de PDVSA del mercado estadounidense.
En los últimos seis meses, Ramírez ha anunciado que Citgo
vendería sus refinerías de asfalto en Paulsboro (Nueva Jersey)
y Savannah (Georgia). Además confirmó durante su entrevista
en VTV que Citgo estaba considerando la venta de su refinería de
Lake Charles en Louisiana. Citgo también planea vender su 15,8%
de participación en el gasoducto Colonial y su 6,8% en el oleoducto
Explorer. El 20 de julio, Citgo y Lyondell Chemical Company, con sede
en Houston, anunciaron que habían acordado dejar a un lado la venta
de la refinería de Lyondell-Citgo, por la cual, se habían
recibido ofertas de hasta $5 millardos. Pero PDVSA todavía tiene
planes de vender su participación a Lyondell por más de
$2 millardos, de acuerdo con informaciones noticiosas en Caracas.
Ramírez
y Rodríguez han afirmado en repetidas ocasiones que estas acciones
tienen como fin recortar costos, eliminar actividades comerciales no rentables
y concentrar a Citgo en su misión principal de procesar crudos
pesados venezolanos y vender gasolina y otros productos en mercados regionales
atendidos por las refinerías de la empresa. Sin embargo, antes
que Chávez fuese elegido Presidente en diciembre de 1998, los planes
de expansión de PDVSA contemplaban la integración de una
mayor producción de crudo con las refinerías y puntos de
venta en Estados Unidos, país que, por razones históricas
y geográficas, se consideraba el principal mercado natural para
las exportaciones petroleras de Venezuela. PDVSA adquirió Citgo
como parte de su estrategia a largo plazo de integrar operaciones aguas
arriba en Venezuela con redes de distribución y refinación
garantizadas aguas abajo.
Chávez
abandonó esa estrategia porque considera a Estados Unidos un enemigo
político. Más bien, Chávez anunció en Beijing
el 24 de diciembre de 2005 que Venezuela rompería con lo que él
llamaba su “dependencia de suministro petrolero” de Estados
Unidos y se concentraría en expandir las exportaciones de petróleo
hacia China, otros mercados asiáticos y los “aliados estratégicos”
de Venezuela en América Latina.
PDVSA tiene planes de llevar hasta 300.000 b/d las exportaciones a China
para finales de este año y a más de 1,0 millones de b/d
en un período de cinco años. Ramírez informó
el 18 de julio que Venezuela no reduciría sus exportaciones de
crudo hacia Estados Unidos, pero estadísticas de la Administración
de Información Energética del Departamento de Energía
de Estados Unidos, para el período comprendido entre 1998 y abril
de 2006 confirman que las exportaciones petroleras venezolanas hacia Estados
Unidos cayeron de un promedio de 1.719.000 b/d durante todo 1998 a 1.393.000
b/d en abril de 2006, para una reducción de 316.000 b/d en poco
más de ocho años. El descenso continuo de las exportaciones
petroleras venezolanas hacia Estados Unidos durante el tiempo que Chávez
ha sido presidente ha coincidido con un aumento de las exportaciones a
China, Cuba, Argentina, Uruguay y otros países latinoamericanos
y caribeños.
Igualmente ha coincidido con el colapso de la capacidad de producción
de Venezuela, la cual ha caído entre 300.000 b/d y 700.00 b/d,
según diferentes estimaciones, aunque existe un amplio consenso
entre analistas independientes de que PDVSA ha perdido más de 1
millón de b/d de capacidad de producción neta desde que
Chávez llegó a Miraflores.
VenEconomía
es una empresa dedicada desde 1982 al estudio y análisis del acontecer
nacional, es hoy día la principal casa editora de publicaciones
especializadas en el ámbito de los negocios en Venezuela. Los puntos
de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente preparado por analyst@G2Americas.com
para VenEconomía y publicado en su informe mensual del mes de julio,
el 14 de agosto del 2006 (traducción de Alix Hernández ).
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Venezuela 19 08 06
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