| 
En
Español
Venezuela
Bolivia
Inglés
Semanario

Artes,
música y Etc...




IESA
Venezuela
Base
de Datos Macroeconomica

Banco Central de Venezuela Indicatores
Economicos
|
|
Puntos
de Vista
Análisis
y opinión sobre energía y política
Anotaciones
sobre: “Venezuela: Los desafíos de la cogestión
Las experiencias de CADAFE y CADELA”

Por Alberto Méndez Arocha
Aquí
nos referiremos a este pequeño opúsculo
de Martha Harnecker editado por la Imprenta Municipal
de la Alcaldía Mayor de Caracas, 48 pp., La
Burbuja Editorial, Instituto Municipal de Publicaciones,
1ª edición abril del 2005 (25 mil ejemplares,
¡perro!), disponible en rebelión.org.
La
verdad, no se si vale la pena hacer este comentario,
y tampoco si valió la pena la publicación
en referencia. Porque se trata simplemente de unas
entrevistas a algunos trabajadores de las empresas
eléctricas mencionadas, sin mayores aportes
a las cuestiones teóricas o prácticas
de la “cogestión revolucionaria”
en Venezuela. Aunque mencionan, tangencial y ocasionalmente,
algunos puntos de fondo.
Las
cuestiones teóricas
Hemos
comentado antes (1) que los
argumentos revolucionarios de que “las empresas
son producto de sus trabajadores” son una opinión
cuestionable y cuando menos una interpretación
tergiversada del marxismo.
Porque
si la razón usada es que los patronos se apropiaron
del capital por intermedio del abuso de la plusvalía,
ello encuentra dos objeciones:
•
¿qué pasa cuando el ahorro (y el capital
derivado) es proveniente del propio trabajo individual
y no de ninguna plusvalía;
• ¿qué pasa cuando la empresa
se desarrolló sin abusos de plusvalía?
Esta
materia ha sido últimamente examinada por Peters
(2) con propuestas más
bien ilusorias, discriminando entre trabajo “vivo”
y trabajo “incorporado”. De modo que las
empresas del Estado, tipo Cadafe y Alcasa, que han
sido formadas por inversiones gigantes del capital
estatal, y el aporte (remunerado) de sus trabajadores,
solo serían de los dichos trabajadores en cuanto
al “trabajo vivo” – pero las inversiones
provendrían incluso de ganancias producidas
por la venta del petróleo (“plusvalía
del capital”) sin ningún esfuerzo de
ningún trabajador, en sentido estricto.
1
Véanse por ejemplo nuestros artículos
sobre cogestión en los “archivos”
de petroleoyv.com.
2 Cuando propone que los activos pueden surgir derivados
de la acumulación solamente de horas de trabajo
a costos sin plusvalía, solo que habría
que aplicar una contabilidad específica (y
mundial) para modificar los términos de intercambio
en todos los mercados, pura ilusión. Citado
por Dieterich, “Hugo Chávez y el
socialismo del siglo XXI”, ediciones MIMBA/CVG,
2005. Nosotros hicimos una revisión del libro
en soberania.org, setiembre 2005.
En
estas condiciones decir que las empresas son de los
trabajadores es una forma graciosa de apropiarse del
control de una corporación, vaya Ud. a saber
con qué intenciones, por parte de un pequeño
grupo de actores (¿en su propio beneficio?).
Porque
la cogestión europea reconoce que el trabajador,
al ser un testigo de excepción en el proceso
productivo, podría tener una participación
muy conveniente en la introducción de mecanismos
de eficiencia y productividad en las operaciones.
Pero de ahí a llegar al manejo y planificación
técnica y financiera de corporaciones (en especial
cuando técnicamente complejas) hay un trecho.
Se
confronta además esta aspiración con
otros grupos de interés, entre ellos el de
la clase de gerentes profesionales de las empresas
del Estado. No es fácil el diseño
de los trenes de laminación del aluminio (teoría
de las colas, investigación de operaciones)
o de los criterios de despacho económico de
las centrales eléctricas (nociones probabilísticas
de la hidrología de los embalses, etc.), para
no meternos en los mecanismo de formación de
los precios. Se requiere adiestramiento y experticia.
El
uso de teorías (aquí marxistas) como
simples “pantallas” para justificar, para
apropiarse del valor agregado, de la renta en las
corporaciones, es una materia que hemos tratado en
diversas ocasiones, y que tiene que ver con una simple
explicación de la historia: “el arquetipo
de la hormiga roja” – el deseo instintivo
del ser humano por subyugar al vecino, por todos los
medios a su alcance, preferiblemente las armas, para
controlar la riqueza disponible.
De
hecho, lo primero que hicieron los cogestionarios
de Alcasa fue subirse el sueldo en 15% -- y siempre
vendrá el conflicto: orientar los recursos
hacia el trabajo “vivo” o reinvertirlo
en el “incorporado”. Adivinen el resultado,
si la hormiga roja existe… Así en Alcasa
(3) se sacan a los anteriores
gerentes porque estaban “entregando la empresa”.
“Debíamos
hacer un proceso rápido para salir de los gerentes
que teníamos porque ellos acabaron con la empresa.
Había hechos de corrupción que nosotros
habíamos denunciado hace tiempo; han intentado
sabotear la empresa”
“Debíamos
hacer un proceso rápido para salir de los
gerentes que teníamos porque ellos acabaron
con la empresa. Había hechos de corrupción
que nosotros habíamos denunciado hace tiempo;
han intentado sabotear la empresa”
(3)
Citado por Harnecker en otro artículo igualmente
aparecido en Rebelión.org, titulado “Venezuela:
La cogestión avanza en Alcasa: Trabajadores
eligen a sus gerentes y aumentan la producción”.
Y
por último, la repartición del botín
de la renta no es solo entre trabajadores y capitalistas,
eso sería en el siglo XIX, ahora hay otros
actores, especialmente los consumidores (activos
y pasivos), los daños al ambiente,
y, con esta revolución han entrado al festín
nacional directamente los militares (portadores de
las armas) y los pobres de otros países. Esperemos
que alcance para todos. Y todos forman el “costo
generalizado” para el reparto del botín.
La
cuestión práctica
En
esta lucha por el control de la remuneración,
se supone que el Estado ha formado “gerentes
profesionales” que son expertos en la administración
del negocio: petrolero, eléctrico, siderúrgico,
comunicaciones, alimentos, salud, de todo orden. Este
grupo es mal visto en las entrevistas de Harnecker.
Es
posible que esta casta de gerentes, nada es sagrado,
se aproveche de paso, al tiempo que hace una buena
administración corporativa, de obtener beneficios
personales de menor o mayor monto. Esta renta indebida
es básicamente la que desea nuevo grupo que
quiere desplazarlos, usando alguna excusa cristiana,
normalmente la ayuda a los pobres, la mayor participación
de los trabajadores. Es lo que hemos llamado “el
saqueo cíclico”. Incluso, en el caso
de los militares, se auspicia la corrupción
para mantenerlos fieles al proceso, es el premio a
la abnegación. El llamado “síndrome
lamborghini”.
De
modo que, al hablar de cogestión revolucionaria
habría que distinguir y seleccionar entre dos
grupos: los trabajadores rasos al poder (trabajo vivo,
no de los vivos), siempre que cumplan ciertos requisitos
mínimos; y la formación de los “mandarines”
– los ejecutivos de las grandes corporaciones
estatales, que incluso en algunos países han
sido políticos profesionales que luego manejaron
las variables claves de las empresas. O poner una
IESA para políticos. Porque algunos han metido
tremendamente la pata, dígame los militares.
La
administración pública como profesión
En
algunos países serios los administradores de
la cosa pública son profesionales, que saben
como manejar las variables técnicas económicas
y financieras para lograr determinados objetivos políticos,
que son fijados por cada gobierno.
En
condiciones de pobreza, en los países en desarrollo,
esta aspiración deseable no puede lograrse
porque la burocracia se usa como compensación
a los miembros del partido, que están pelando
bola, que están sin trabajo y se han sacrificado
por la causa.
De
modo que en cada elección se barre con todos
los equipos ejecutivos y se instalan nuevos, que normalmente
suspenden o rechazan la ejecución de los programas
anteriores que estaban vendidos al imperialismo, y
en especial, a los necesidades del bolsillo de los
nuevos, que son numerosas. Nuevos contratos, nuevos
proyectos, nuevos hombres, nuevos empleados, nuevos
asesores.
La
situación se agrava mas todavía si se
implanta oficialmente una lista de renegados cuya
entrada a los empleos de la administración
publica está vedada, al estilo de la segregación
colonial, los puestos solo para blancos peninsulares
y criollos. Esto aclara bien el carácter económico,
la primacía de la remuneración individual,
de estas revoluciones: el dolo, el bolsillo a nombre
de gloriosas declaraciones: amor, socialismo, abajo
el egoísmo. Pura pantalla. Lo malo es cuando
se industrializa a nivel mundial, donde las dimensiones
de los gastos son mucho más importantes, es
la propensión a consumir de los nuevos ricos
e ignorantes aupados por una pila de vivos y uno que
otro romántico que está gozando una
bola, es probable que el proceso haga implosión
algún dia.
Nada
de esto aparece en las entrevistas de la señora
Harnecker, el libro se refiere a un relato de las
diatribas intestinas entre los dirigentes sindicales
y los patronos en los últimos años,
por ponerle la mano al coroto. Una que otra referencia
a los asuntos serios. Por lo que concluímos
con nuestra apreciación inicial: un esfuerzo
de propaganda absolutamente inútil, que no
aporta mayor cosa al estudio del proceso. Hubieran
gastado más bien esos reales de la Alcaldía
(¿dije alcancía?) en limpiar la basura
de las calles de Caracas.
Alberto
Méndez Arocha,
Individuo de Número de la Academia de la Ingeniería
y Habitat - ANIH, Sillón I. Los puntos de vista
expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Petroleumworld alienta a las personas
a reproducir, reimprimir, y divulgar a través
de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios
editoriales y de opinión de Petroleumworld,
siempre y cuando esa reproducción identifique
a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la
doctrina de la sección 107 de la Ley de derechos
de autor de los Estados Unidos de Norteamérica
(US Copyright)
Internet
Web links hacia http://www.petroleumworld.com.ve son
apreciadas.
Petroleumworld 10 01 05
Copyright
© Alberto Méndez Arocha, Todos los derechos
reservados
¡Su
opinión es importante para nosotros!
Invitamos a todos los lectores a espresar
sus puntos de vista sobre esta noticia o artículo.
Escriba
a editor@petroleumworld.com
Para
preguntas y sugerencias, escriba a :
editor@petroleumworld.com

Para
verlo mejor use IE
5.01+
Windows
NT 4.0, '95, '98 y ME +/ 800x600 pixels
|
|
|