Por
Joaquim Ibarz
En
una entrevista exclusiva con “La Vanguardia”,
Rosales se muestra confiado en que derrotará
a Chávez en las urnas.
-Vamos
a ganar, no tenemos duda. Los científicos que
elaboran las encuestas dicen que lo más importante
es la tendencia. Hay una tendencia a bajar de Chávez,
que durante un año hizo campaña sin competencia.
Mi candidatura, que apareció hace tres meses,
tiende a subir. Las tendencias ya se cruzaron, empubjados
por el pueblo ya estamos arriba. Si la tendencia se
consolida, vamos a ganar por avalancha de votos de ciudadanos
que quieren mantener la democracia. Es la hora del triunfo,
la hora de la libertad, la hora de unir a los venezolanos.
-¿Por
qué está tan seguro del triunfo?
-Porque
hay un país cansado de promesas incumplidas durante
ocho años. No cree en un gobierno ineficaz que
en vez de resolver los problemas es factor de desunión
de los venezolanos.
-Chávez
afirmó el jueves que si usted gana la elección
durará en la presidencia “menos de lo que
canta un gallo”.
-Como
él canta como un gallo se permite bravatas y
amenazas. Dice muchas mentiras, nadie entiende eso.
Mi gobierno será equilibrado, de participación,
con respeto a la oposición. Chávez está
enfermo de poder. Creía que era el dueño
de Venezuela, pero ya se dio cuenta de que no lo es.
Se ocupó más de exportar su ideología,
comprando voluntades con petrodólares, que de
resolver los problemas de Venezuela.
-Chávez
denunció un complot de radicales de la oposición
para atentar contra su vida y luego responsabilizarlo
a él de su muerte. ¿Cree que pretendían
asesinarle?
-Durante
ocho años, Chávez ha estado denunciando
conspiraciones y falsos atentados contra su vida. Esa
novela ya la conocemos. Hoy cambió de protagonista.
Como habla tanto, uno no sabe lo que es verdad o mentira.
Yo he sufrido dos atentados, dos emboscadas, pero de
grupos violentos subversivos, armados, del Gobierno.
-¿Existió
ese complot o es un invento de Chávez?
-Lo
dejo a la evaluación de la opinión pública.
El Gobierno es el que habla de subversión y violencia.
Habla de atentados para intimidad a la gente creando
el temor de que va a pasar algo. Denuncian complots
y quieren crear miedo para que no vayan a votar. Es
lo que está detrás de la denuncia. El
voto masivo beneficia a los demócratas. Somos
una oposición cívica, democrática.
Pero no somos bobos. No dejaremos que nos hagan trampas
ni que nos roben un voto. Chávez monopoliza el
discurso violento, agresivo; insulta, agrede, maltrata,
viola la ley y secuestra los poderes. Lo controla y
manipula todo sin ninguna fiscalización. No hay
un una norma, ni un poder legislativo o judicial que
le ponga cortapisas.
-Cómo
ha logrado despertar entusiasmo en una oposición
que hasta hace tres meses era errática y desmotivada?
-Yo
soy sólo un instrumento de ese empuje popular
contra el totalitarismo. Mi candidatura es la suma del
esfuerzo de muchas personas que han construido una alternativa
democrática que enfrenta con éxito a un
Estado con todo el poder y todos los recursos. No hay
norma que impida los abusos y atropellos de Chávez
durante la campaña. Por ejemplo, hemos visto
militares y trabajadores petroleros vistiendo camisetas
con lemas chavistas. Chávez ha tenido 87 horas
en televisión, nosotros dos.
-De
ganar Chávez ¿peligrará la democracia
venezolana?
-Nuestra
democracia ya está enferma, secuestrada por Chávez.
Ya vamos hacia el totalitarismo. Yo aspiro a ser un
presidente controlado por los poderes y no controlar
a los poderes. En las escuelas ya se habla a los niños
de ideología, violencia y guerra. Aquí
no hay justicia, ni seguridad jurídica, no funcionan
los poderes, no hay respeto a la propiedad privada.
Se perdieron los valores fundamentales de la democracia.
Cada día será peor. Chávez anunció
que quiere ser presidente toda la vida, como Fidel.
Quiere acabar con todas las instituciones, que sólo
exista un sólo partido, que todos marchemos por
la vía de un solo color, una sola idea, una única
manera de pensar.
-Chávez lo acusa de ser el candidato del imperio.
-Yo
no soy títere de EE.UU, él sí es
el títere de Fidel Castro. Yo no tengo vocación
de ser títere ni marioneta de nadie. Chávez
a convertido a Venezuela en satélite de Cuba,
pero pagando nosotros. No soy el candidato de ningún
otro país. No tengo amarrado ni pensamiento ni
mi capacidad para gobernar. Yo no voy a hipotecar a
mi país a ninguna potencia extranjera. No estoy
con Cuba ni con EE.UU.
-Su
origen social humilde le ayudó a penetrar en
barrios pobres?
-Yo
soy un luchador social. Sería el primer presidente
que ha ocupado todas las posiciones (concejal, diputado,alcalde,
Gobernador) hasta llegar allá. Eso nunca ha ocurrido
en Venezuela. Siempre participando, ganando, perdiendo.
Pero frente a candidatos de Chávez nunca he perdidocomo
tres revolcones, le voy a dar el cuarto ahora. Soy un
demócrata de convicción, de vocación
y estructural.
-¿Cortará el suministro de petróleo
a Cuba?
-Vamos a evaluar todos los tratados y todos los subsidios,
porque no solo se hacen regalos a Cuba. Los que beneficien
al pueblo venezolano y los que sean necesarios y soberanos
se mantendrán. Yo sería feliz el día
que los cubanos sean libres. El pueblo no le dio permiso
a Chávez para que regale nuestras riquezas a
Cuba y a otros países, sin resolver antes las
muchas necesidades de los venezolanos. Eso que está
regalando lo voy a distribuir entre los venezolanos
para que estudien, trabajen y salgan de la pobreza.
-¿Qué
recibe Venezuela a cambio del petróleo que regala
a Cuba?
-No
recibimos nada. Lo que recibimos es algo pírrico
en comparación al valor del petróleo que
regalamos. Son regalos para sostener al régimen
y la economía ineficiente de Castro. Los 100.000
barriles diarios de crudo no van para el pueblo de Cuba,
que es víctima de la opresión. Eso lo
negocian y comercializan para actividades ideológicas
en otros países.
-¿Qué
rescataría de políticas de Chávez
y cómo las complementaría?
-Mantendría
los programas sociales de las llamadas misiones sociales,
la mayoría de concepción clientelista,
pero que ayudan a las economías flacas del país.
Yo crearé nuevos programas sociales, vamos a
acabar con la violencia, la división, con el
desencuentro. Hay que estructurar un país en
el camino de la paz, la democracia, la libertad y la
justicia social. Eso es fundamental para la Venezuela
que aspiramos construir.
Joaquim
Ibarz
es periodista y realizo esta entrevista desde Caracas
para La Vanguardia. Sus puntos de vista no necesariamente
son los de Petroleumworld.
Nota del Editor: Este comentario fue originalmente publicado
por La Vanguardia
( Espana), en noviembre del 2006. Petroleumworld lo
reproduce en beneficio de los lectores. Petroleumworld
no se hace responsable por los juicios de valor emitidos
por esta publicacion, por sus colaboradores y columnistas
de opinión y análisis.