La
prostitución de Petróleos de Venezuela
Un tercer Aporte al Nuremberg Criollo

Por Gustavo Coronel
En
los aportes anteriores a lo que deberá ser el Nuremberg criollo
(una vez que el régimen de Hugo Chávez haya sido desplazado
del poder) analizamos la avasallante dictadura de la corrupción
en la administración pública y la creciente ilegitimidad
de Hugo Chávez, debido al comportamiento autocrático
y abusivo de su poder presidencial.
En este tercer aporte describiremos el proceso de envilecimiento
sufrido por Petróleos de Venezuela, donde un pequeño
“gang” disfrazado de diablos de Yare ha tomado el control
político de lo que fuera una prestigiosa empresa internacional,
convirtiéndola en caja chica del régimen de Hugo Chávez.
Dicen que para muestra basta un botón. Al anunciar que Venezuela
refinaría “100.000 barriles por día de petróleo
de Ecuador” para el gobierno de Rafaél Correa, Chávez
agregó: “No quiero hacer ni un centavo de ganancia”.
Y es que Chávez habla de los activos y de las instituciones
nacionales en primera persona, como si lo que es de la nación
fuera suyo. Ese grosero y abusivo lenguaje es una de las tantas
pruebas fehacientes de la ilegitimidad de su régimen.
1. El despelote administrativo de PDVSA.
El caso de Petróleos de Venezuela es uno de los ejemplos
mas trágicos del proceso de prostitución que se ha
llevado a cabo en la anatomía y fisiología del estado
bajo Chávez. Comenzó con la salida de Roberto Mandini
de la presidencia de Petróleos de Venezuela en 1999. Mandini
estuvo allí pocos meses, apenas los necesarios para darse
cuenta de que Chávez no tenía intenciones de permitir
una empresa gerenciada profesionalmente. El comisario político,
Héctor Ciavaldini, era quien reportaba directamente a Hugo
Chávez, excluyendo a Mandini. Cuando Mandini protestó
fue desplazado. Desde ese momento Petróleos de Venezuela
se convirtió en una agencia más del chavismo. Dada
su lealtad a Chávez, Ciavaldini todavía estuviera
allí de no haber mediado su espectacular incompetencia. Fue
reemplazado por Guaicaipuro Lameda, quien rapidamente comenzó
a actuar como un gerente profesional, en lugar de ser el correveidile
que Chávez necesitaba. De allí que Lameda fuese despedido
ignominiosamente, para ser reemplazado por un ignorante del negocio
petrolero, un profesor marxista de la Universidad del Zulia, Gastón
Parra, quien además de su ignorancia del negocio (solo conocía
de macro- economia petrolera pero no del negocio petrolero) había
demostrado toda su vida profesional un resentimiento acentuado contra
la gerencia de PDVSA. Chávez confesó en un discurso
dado en la Asamblea Nacional el 15 de Enero de 2004, mal llamado
de presentación de cuentas, rodeado de sus compinches y ante
un cuerpo diplomático estupefacto, que él había
nombrado a Parra para generar y provocar la crisis en PDVSA y poder
echarle mano. Esa confesión criminal de Hugo Chávez
aparece semi oculta entre la hojarasca cursi y patriotera sobre
Ezequiel Zamora y las vivas a Fidel Castro con las cuáles
ensució ese día el recinto legislativo. Dijo: “El
2003 nos regaló.. a PDVSA… nosotros si generamos la
crisis de PDVSA.. cuando yo agarré el pito aquél en
Aló Presidente y empecé a botar gente y cuando nombré
a Gaston Parra Luzardo y aquella nueva junta directiva, pués
estábamos generando la crisis… aplicamos el Plan Colina”.
La reacción de la gerencia profesional de PDVSA contra aquel
desatino llevó a la crisis de 2002 y a la salida del Chávez
del poder, empujado por Lucas Rincón, quien es ahora embajador
de Chávez en Portugal. A su regreso al poder, gracias a Raúl
Baduél (todo fue un forcejeo palaciego entre militares),
Chávez se vió en la necesidad de nombrar a Alí
Rodríguez presidente de PDVSA, para que “calmara las
cosas”.
Rodríguez desmembró a PDVSA en parcelas regionales
y políticas, permitió el uso de las instalaciones
de PDVSA para eventos políticos y la ranchificación
de la sede de PDVSA, la cuál fue rodeada por vikingos de
la peor especie, quienes hacían sus necesidades y se emborrachaban
en la acera de enfrente.
2. La prostitución de la comercialización.
En este negro período de Rodríguez se terminó
de desmontar el grupo de comercialización profesional de
la empresa. Como dice el analista de orientación marxista,
Héctor Malavé Mata, en un ensayo aparecido en Soberanía.com
titulado “La Cleptocracia del Petróleo”: “Altos
funcionarios de PDVSA, incluyendo al gerente de comercialización
que usufructúa privilegios de inocultable nepotismo [parece
ser primo de Hugo], autorizan el pago de costosas comisiones- según
descuentos de US$4 por barril con una proyección parcial
a US$140 millones anuales- en violación de la Constitución
de la República y la Ley Contra la Corrupción por
la venta de productos petroleros…a través de una amplia
red de intermediarios con secretas conexiones bancarias en Nueva
York….Madeira y Lugano”. Y continuaba Malavé
Mata: “ la malversación de recursos del ente estatal…
se efectúa en algunos casos con el traslado extraterritorial
de fondos… que subsidian ..proyectos como el de Pinar del
Rio (Cuba), acordado por la Directiva de PDVSA el 13 de agosto de
2005…” . Malavé Mata llama estos crímenes
“un delito de malversación… promovido por el
presidente de la república… un traspaso financiero
no legítimo”. Lo cierto es que la comercialización
del petróleo venezolano ha caído, bajo Chávez,
en manos de una mafia internacional con contactos criollos, prácticas
que hacen inevitable la corrupción. Esto representa un crimen
contra la nación, el cuál no es objeto de investigación,
pesar de que alli se manejan millones de dólares diariamente.
Esto debe compararse con el único caso de corrupción
identificado en la comercialización del petróleo en
la época pre-Chávez, el llamado caso de los petro
espías, el cuál fue denunciado y controlado por la
propia gerencia petrolera de la época y sus autores plenamente
identificados, algunos hechos presos y otros prófugos hasta
el día de hoy.
3. El colapso de la planificación estratégica.
Chávez decidió, al poco tiempo, que Alí Rodriguez
era muy blando y muy pepetista. Nombró como presidente de
PDVSA a Rafaél Ramírez, ficha, esa sí, de toda
su confianza. No importó que su dual condición de
presidente de PDVSA y Ministro de Energía y Petróleo
fuese ilegal e inelegante (se supervisa él mismo).
Así, en los ocho años de su régimen, Chávez
ha nombrado seis presidentes y directivas de una empresa que debería
ser ejemplo de estabilidad gerencial y administrativa. Este no es
el menor de los crímenes cometidos contra PDVSA porque, cuando
se compite con gigantes internacionales, no se puede manejar la
empresa como una cantina militar. Unos de los resultados negativos
de la mediocridad que se ha adueñado de PDVSA es que no hay
un plan estratégico coherente en ejecución. El último
plan estratégico de PDVSA data de la época de Luis
Giusti y es el que todavía existe, con algunos retoques revolucionarios
hechos por Chávez los domingos. En esa colcha de retazos
se han introducido elementos tales como el gran gaseoducto del sur,
PetroCaribe, el inmenso fraude de suministro a Cuba, los negocios
raros con Bolivia, tres refinerías nuevas en Venezuela, incluyendo
una en Cabruta y proyectos de refinerías en Brasil, en Siria,
en Paraguay, o en donde le provoque a Chávez un domingo cualquiera.
Probablemente ninguno de estos proyectos aguante un exámen
profesional o un análisis económico objetivo. El plan
heredado de Giusti y aplazado en su ejecución por seis años
estipula una producción de 5 millones de barrriles y que
para 2012, volúmen que ya se debería estar produciendo
hoy si PDVSA no se hubiese prostituido. Todo lo que Chávez
ha hecho es correr la arruga por seis años, a una pérdida
gigantesca para la nación. Se imaginan ustedes cuanto perdemos?
Multipliquen por $50 el volúmen de producción que
NO existe! Debido al colapso del plan estratégico, durante
los últimos cinco años PDVSA ha dejado de vender unos
30 mil millones de dólares al año, una pérdida
en ingresos para el país del órden de los 180.000
millones de dólares. Quizás sea mejor así porque,
quien sabe adonde habría llegado la corrupción del
chavismo con estos ingresos adicionales!
4. El fraude del suministro de petróleo a Cuba.
En 2000 Hugo Chávez convino en suministrarle a Fidel Castro
unos 53.000 barriles diarios de petróleo venezolano, en condiciones
financieras tales que mucho del volúmen entregado es practicamente
un regalo: el 25% del volúmen se financia a 15 años,
con un 2% de interés, dos años de gracia. Una buena
parte es “pagada” con servicios de personal sin control
alguno y a costos groseramente inflados por los Cubanos. La parte
que debe pagarse en efectivo es la menor y nadie en Venezuela sabe
si se paga o no se paga (o a quien se le paga). El volúmen
que se entrega a Cuba ha sido aumentado a 93000 barriles diarios
desde Diciembre 2004.
Un estimado conservador del subsidio que estas entregas representan
es del órden de los $2300 millones al año, es decir,
unos $34000 millones durante los 15 años del “convenio”.
Pero la cosa no termina allí. Los Cubanos están facturando
costos adicionales! En El Universal del 3-12-2006 (trabajo de Giulana
Chiappe) se publicó un expediente según el cuál
los Cubanos le han pasado a Chávez facturas adicionales por
unos $350 millones en 2006, por concepto de servicios de odontología,
óptica, pasajes en Cubana de Aviación, CubaDeportes
y otros rubros no especificados, todo ello en notas escuetas y en
términos bastante perentorios, sin un apoyo detallado. Chávez
y PDVSA han autorizado prontamente estos pagos, a pesar de que Cuba
factura normalmente unos $1600 millones al año por estos
servicios. Después de corneados los venezolanos han sido
apaleados, porque Chávez ha probado ser mas castrista que
venezolano!
5. La grosera politización de PDVSA promovida por Hugo Chávez
y Rafaél Ramírez.
En un discurso que ocupará sitio destacado en la antología
de la infamia política venezolana el policamburista Rafaél
Ramírez, disfrazado de diablo de Yare, conminó a los
empleados de PDVSA a “votar por Chávez o salir de la
empresa”.
Advirtió en lenguaje pre-navideño que, a quienes no
piensen así: “tendremos que convencerlos a carajazos”.
Este vómito de odio fue aplaudido de manera entusiasta por
Hugo Chávez, quien le pidió a Ramírez que diese
el discurso “cien veces al día”, añadiendo
que las fuerzas armadas también eran rojitas, lo cuál
recibió el entusiasta silencio de nuestras autoridades militares
(el que calla otorga, Baduél). Será necesario mayor
prueba de la prostitución de la empresa que el discurso de
Ramírez? Ya en Venezuela no es necesario probar mas nada,
porque quienes poseen el poder político no se molestan en
guardar las apariencias mas elementales de decoro y honestidad.
Las protestas de inocencia del régimen están reservadas
para los admiradores espontáneos del régimen, algunos
de ellos tristemente desempleados y en búsqueda de un lugarcito
donde les llueva algo de plata. Una empresa como PDVSA que le entrega
directamente a Chávez $7000 millones de sus fondos en 2005
(como han reportado a la Security Exchange Commision en su último
informe) para ser empleados en tareas no especificadas ni transparentes
no merece llamarse empresa. Esa es una pulpería. Los miembros
de la Junta Directiva de PDVSA son responsables solidarios de esta
debacle y uso abusivo de la riqueza nacional.
6.
Refinación gratis de petróleo ecuatoriano.
En un convenio llevado a cabo entre Hugo Chávez y Rafaél
Correa, el presidente electo de Ecuador, unos 100.000 barriles de
crudos ecuatorianos serían refinados al costo en Venezuela,
a partir de Febrero 2007, para ser, presumiblente, enviados de regreso
a Ecuador como productos. Aparentemente (nadie sabe con certeza)
comenzarían con unos 20.000 barriles diarios de crudo NAPO
ecuatoriano, el cuál se asemeja al crudo MEREY venezolano.
Pero, para hacer esto, tendrán que desplazar un volúmen
iguál de nuestro crudo de las refinerías.
Ello, de concretarse, sería una bonanza para Ecuador, país
que debe importar productos petoleros a precios internacionales
y que ha visto mermada su producción debido a los problemas
que el gobierno ha tenido con las empresas internacionales Occidental
y Chevron-Texaco. Chávez ha dicho: “no quiero hacer
ni un centavo de ganancia”, como si ese fuera su negocio particular.
En torno a este convenio es necesario que los venezolanos estén
muy alertas. El costo de refinar un barril en refinerias venezolanas
está entre los $3 y $4 dólares pero, una vez refinado,
el barril da productos por valor de unos $50 a $60 dólares.
Lo primero que debemos preguntarnos es si esos 20.000 barriles diarios
ecuatorianos desplazarán a iguál número de
barriles venezolanos de nuestras refinerías. Si así
fuera estaríamos perdiendo alrededor de un millón
de dólares diarios. La información que tengo, y no
soy un experto en refinación, es que en las refinerías
de Venezuela, incluyendo la operada por PDVSA en Curazao, no hay
capacidad ociosa de conversión sino, a lo sumo alguna capacidad
ociosa de destilación primaria. Si le refinamos crudos a
los ecuatorianos a costa de la refinación de nuestros propios
crudos estaremos perdiendo un dineral, solo por complacer a Rafaél
Correa, tal como ya Chávez complació a Fidel Castro
y a Evo Morales. Que complacencias tan caras para los venezolanos!
Cuál es la realidad? Venezuela ha visto disminuir sus exportaciones
de gasolina a USA, país que le paga en dólares y no
en guardaespaldas o en promesas de lealtad política. Ello
significa que no estamos produciendo suficientes gasolinas para
nuestro propio negocio. Venezuela le vende productos petroleros
a Ecuador.
Ahora resulta que dejará de hacerlo y encima de eso refinará
sus crudos gratis?
Esto no luce nada bien y parece ser otra locura de Hugo Chávez.
Mas que locura, otro crimen que debe ser añadido a su expediente
para el Nuremberg criollo.
7. El misterio de la producción de PDVSA y el abuso y saqueo
de sus fondos.
El misterio es parte inseparable de las dictaduras. Los cubanos
ocultan la enfermedad de Fidel Castro, quien parece tener un cancer
del recto (acaban de llamar a un cirujano especialista en este tipo
de problemas), mientras que PDVSA oculta sus verdaderos niveles
de producción. A pesar de los tapujos parece irrebatible
que PDVSA ha visto disminuir su producción de manera dramática
bajo el manejo de los chavistas. La misma empresa, según
las cifras internas que maneja la División de Finanzas de
PDVSA, acepta que la producción PROPIA de PDVSA fue de 2.100.000
barriles diarios en 2005, es decir, alrededor de un millón
de barriles menos que en 1998. Esa pérdida ha sido compensada
parcialmente por la producción de unos 520.000 barriles diarios
de las empresas internacionales activas en los llamados campos marginales
del país y de 234.000 barriles diarios de crudos extrapesados
de la Faja del Orinoco, en áreas también operadas
por empresas internacionales, para un total cercano a los 3 millones
de barriles al día.
Lo que esto significa es que PDVSA, como empresa productora, ha
colapsado mientras que las empresas internacionales le han estado
sacando las paticas del barro. Esta es la realidad de PDVSA. De
ese volúmen total unos 500.000 barriles diarios se consumen
en el país, a precios de gallina flaca. Unos 100.000 barriles
diarios van a Cuba a precios de gallina muy flaca. Por lo tanto
la exportación real de crudos y productos venezolanos está
por los 2.3 millones de barriles diarios, unos 400.000 barriles
diarios menos que en 2000. Para rematar esta situación negativa,
los dineros derivados de estas ventas se están usando sin
control y generando un nivel nunca visto de corrupción y
de manejos desordenados que le causan una inmensa pérdida
a la nación. En adición a esto, las deudas internas
y externas de la nación han aumentado en unos 24.000 millones
de dólares bajo Chávez. Ello significa que Chávez
está endeudando al pueblo venezolano para regalar el dinero
a otros países!
Una situación insostenible a mediano plazo.
Esta es una situación insostenible a mediano plazo, desde
el punto de vista económico, social y hasta político,
ya que el gasto de Hugo Chávez asombrosamente excede los
ingresos de PDVSA. Cuando los sectores que están llenándose
de dinero bajo este despelote se vean obligados a recibir menos,
entonces comenzará el principio del fin, lo mismo que pasó
durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (quien,
al menos, construyó importantes obras). Mientras el dinero
continue alimentando a la nueva “boliburguesía”
y alegrando temporalmente a los limosneros, el país continuará
siendo víctima de las locuras y desatinos de Hugo Chávez.
Los venezolanos tendrán que seguir riendo y llorando al oir
sus teorías económicas basadas en gallineros verticales,
rutas de las empanadas, huertos hidropónicos, bancos del
estado y trueque con chapitas. Tendrán que reirse de sus
órdenes absurdas de crear un partido único y de sus
afirmaciones de que en Venezuela no hay cabida para mas nada que
no sea su revolución.
Deberán resistir sus intentos de adoctrinar a los niños
venezolanos y protestar contra la regaladera incesante de nuestros
recursos no renovables. Se asombrarán al observar la corrupción
galopante de su entorno íntimo, sus impúdicas violaciones
a una constitución que ellos mismos redactaron e impusieron
y su alineamiento con los gobiernos forajidos del planeta.
Todo este cúmulo de insensateces han conducido a la sociedad
venezolana a las escalas mas bajas del desarrollo y de la calidad
de vida en nuestro hemisferio, escalas ya mas apropiadas para el
Africa, según muestran todos los índices internacionales.
El dossier para el Nuremberg criollo será voluminoso!