Semblanza
de Benito Rafael Luongo Giliberti
Benito
fue un caballero de la ingeniería de petróleo
y en todo. Se graduó de ingeniero de petróleo
en la Universidad de Oklahoma, en Norman en 1958
teniendo como compañero a Gustavo Inciarte.
Comenzó a trabajar en las oficinas de San
Tomé (Estado Anzoátegui), en el entonces
Ministerio de Minas e Hidrocarburos (MMH). Lo conocí en
el ministerio ya en Caracas, donde entré trabajando
como Técnico Industrial. Fue de esa camada
de grandes ingenieros que formó el ministerio
de Minas. Cuando se creó la División
de Reservas, fue su primer Jefe. También dirigió la
primera oficina creada por el MMH para los estudios
de la Faja del Orinoco en septiembre de 1974. Trabajó en
S.A. Meneven en el Proyecto Guanipa 100, en PDVSA
Casa Matriz, en Maraven, S.A. y en Sincor. Muy activo
en lo gremial, fue presidente de la Sociedad Venezolana
de Ingenieros de Petróleo (SVIP) y miembro
de la Society of Petroleum Engineers (SPE). Tuvo
como pasatiempo el hipismo de la época y llegó a
ser propietario de caballos con su amigo de siempre
Rubén Caro. En el ministerio recuerdo que
siempre tuvo una sincera competencia con Arévalo
Guzmán Reyes, desafortunadamente no pudo llegar
a Director de Hidrocarburos, pero consideré que
siempre se lo mereció.
Enamorado
de nuestra industria tuvo participación destacada
en el Proyecto de Ley de Hidrocarburos, que iba a
reemplazar a la legendaria Ley de 1943. El mismo
no recibió el visto bueno del mundo político
y fue engavetado, pero Benito siempre lo recordaba
como un excelente trabajo. Me contentó reunirme
con él de nuevo, trabajando los dos en las
oficinas principales de Maraven, S.A. donde hacía
equipo con Frank Rubio. Allí se jubiló en
1993 y luego lo encontré prestando servicios
en SINCOR, a la cabeza de la oficina de Relaciones
Técnicas de la empresa.
Recientemente
nos encontrábamos en las charlas mensuales
de la SVIP y de la Sociedad de Geólogos en
el Colegio de Ingenieros. Era un acucioso crítico,
siempre positivo, de mis charlas, donde me orientaba
y hacía que mejorara las mismas para las próximas
presentaciones. Al final coincidimos en la preocupación
por lo que estaba ocurriendo en la industria petrolera
venezolana, en especial en PDVSA. Me animaba a continuar
escribiendo mi serie Barriles de Papel. Y lo continuaré haciendo
en su honor
Ha muerto el 04 de abril 2007 un Corso, de esa prole de valientes y emprendedores
inmigrantes que se asentaron en Caripe (Estado Monagas), como los Martorano,
Cirigliano, Simónpietri, Silva y los Luongo, entre otros. Paz a sus
restos.
Diego
González Cruz