Hace
algunas horas tuve la oportunidad de escuchar a Jon Goicochea hablar
sobre sus ideas, creencias y
objetivos, en la sede del Instituto
CATO, en Washington DC. La audiencia fue muy nutrida y el panel muy
interesante, compuesto por Goicochea, Gustavo Tovar y Gerver Torres,
con la moderación de Ian Vásquez, del Instituto anfitrión.
Jon Goicochea es un jóven de 23 años, alto, fornido,
vestido con la informalidad de los jóvenes. Habló en
un imperfecto Inglés pero con total coherencia. Cuando le
fallaban las palabras usó, con efectividad, la sonrisa.
El mensaje de Jon Goicochea es, casi en su totalidad, su propia persona,
una figura jóven llena de un irreprimible optimismo y armado
con el valor que suele tener la gente que se siente en posesión
de la verdad. Que nos dijo Goicochea? Recuerdo lo siguiente, porque
no tomé apuntes y la memoria me falla un tanto:
1. Que los estudiantes decidieron actuar en protesta por el cierre
de RCTV, una emisora que la mayoría de los venezolanos veía
y que había tenido una larga historia en el país. “Nadie
tiene el derecho de imponernos lo que podemos ver o lo que no podemos
ver”, dijo. Las protestas públicas estudiantiles continuaron,
llegando a más de setenta entre Marzo y Noviembre de 2007.
No solamente en Caracas sino en muchas otras ciudades del país.
2. Que ellos respetaban las ideas de los demás. Reconocen
que mchos de quienes siguen a Chávez lo hacen de buena fe.
No considera a Chávez la causa sino el producto de los verdaderos
enemigos del país: la pobreza y la exclusión social.
En especial dijo que la exclusión social antes de la llegada
de Chávez al poder había sido muy acentuada y que,
después de su llegada, se había mantenido, aunque los
excluidos ahora eran de diferentes estratos sociales.
3. Dijo que los estudiantes no tienen un propósito político
sino que se definen como un grupo de presión social, a fin
de influenciar el rumbo futuro del país y hacer que haya una
verdadera reconciliación, un verdadero diálogo. Solo
de esta manera, dijo, puede progresar Venezuela, con todos llevándola
hacia adelante y no tratando, cada quien, de llevarla en direcciones
opuestas.
4. Enfatizó la búsqueda del futuro y el rompimiento
con el pasado. “Así como Chávez dice que el pasado,
la llamada cuarta república, no regresará, así nosotros
decimos que el chavismo no regresará, porque el chavismo también
pertenece al pasado”. No deseamos ver hacia el pasado sino
ver hacia el futuro.
5. Sentimos respeto hacia los otros y pedimos respeto para nuestras
posiciones. Chávez “es un presidente elegido y así lo
reconocemos”. Defendemos la constitución de 1999 y creemos
que la reforma que intentó Chávez era una violación
de esa constitución. Promovemos el diálogo.
6. Gustavo Tovar, quien es parte del grupo de los estudiantes y es
estudiante y profesor, hizo énfasis en el uso de un nuevo
lenguaje, “a fin de establecer un contacto fructífero
con quienes piensan diferente a nosotros”. Tuvo la oportunidad
de ilustrar su punto cuando una jóven empleada de la embajada
de Chávez en Washington se refirió a ellos como “deshonestos”,
por decir que la pobreza aún se mantenía en el país.
Tovar le recordó a la jóven empleada que se debe combatir
con las ideas y no con el insulto, mientras que Goiochea le recordó que
las bases del cálculo para la pobreza en Venezuela habían
sido alteradas por Chávez, por lo cuál las estadísticas
oficiales no eran confiables.
7. Dijo Jon que la democracia y la libertad son los valores fundamentales
que ellos defienden y defenderán con gran empeño. Aunque
todos tenemos una opinión diferente sobre lo que es la democracia,
dijo, todos la “sentimos” iguál. Es una emoción
que compartimos, más que algo capaz de ser intelectualizado.
Hizo una cita de su profesor Germán Carrera Damas en este
sentido.
Esto
es lo que recuerdo sobre el mensaje de Jon. Y ahora, quisiera hacer
unos comentarios sobre lo que este
jóven representa
y posiblemente representará para la Venezuela del porvenir.
En primer lugar deseo decir que este es un jóven que me hace
sentir orgulloso de ser venezolano: idealista, respetuoso, civilizado,
generoso, sin miedo, muchas buenas cualidades ya, para tan corta
edad. Es probable, así lo espero, que permanezca así o,
al menos, parecido,por toda su vida, porque hay quienes nunca pierden
los ideales y la inocencia de la juventud.
Es probable que su mensaje
de reconciliación, de respeto y de la no-violencia pueda hacer
un verdadero impcto sobre nuestro sufrido pueblo, que bien necesita
de todo ello, además de comida, ropa, salud y, sobretodo,
educación. Sin embargo, no creo que ese impacto será tan
grande como sería deseable. La razón es que el pueblo,
todos los venezolanos, han estado sometidos a un bombardeo inmisericorde
de odio por casi diez años por parte de Hugo Chávez.
El país se ha dividido profundamente entre pobres y “ricos”,
entre “oligarcas” y masas populares, entre confusas y
confundidas “izquierdas”y “derechas” y hasta
en “blancos”y “negros”, en un país
donde estas denominaciones tradicionalmente habían carecido
de sentido.
Lo otro que deseo decir es que es maravilloso ver como un jóven
quien ha nacido dentro del chavismo (tenía trece años
cuando llegó Chávez al poder) haya podido liberarse
tan significativamente de su influjo. Es evidente que ha tenido un
buen hogar y excelentes maestros. Sin embargo, el peso del “zeitgeis”,
del ambiente cultural o “espíritu de la época” chavista,
no lo ha abandonado del todo. Jon jura por la constitución
de 1999, acepta a Chávez como el presidente y ve al chavismo
como un movimiento político genuino y respetable, un poco
como Chávez ve a las FARC como un grupo político y
beligerante y no como una banda de forajidos y asesinos. Quienes
tenemos considerable más edad que Jon, con todo lo que esto
representa en términos de deformaciones intelectuales, de
buenas y malas mañas y de memorias de un pasado que no siempre
fue peor, discrepamos un tanto de esta generosa apreciación.
Chávez, mi querido Jon, es un bandido y no puede ser objeto
de reconocimiento alguno por los venezolanos decentes. Aunque ganó la
presidencia en buena lid, en 1998, procedió luego a desligitimarse
sistemáticamente mediante las manipulaciones autoritarias
de las instituciones del país, maniobras disfrazadas de pseudo-legalidad
y fue transformando lo que era una democracia, con todas sus verrugas,
en una especie de caricatura de monarquia tropical, con un lider
patán y agresivo al mando y una sola verruga. El despilfarro
que ha hecho de $600.000 millones que eran nuestros lo define como
un criminal de la peor especie y su desprecio por la constitución
de 1999, que él mismo impuso, lo descalifica como presidente
de los venezolanos. Quería recordarte esto, querido Jon, aunque
no tengo mayores problemas en que sigas pensando como piensas. A
lo mejor quien tiene la razón eres tú.
De iguál manera, como te recordé en la reunión,
no deseches totalmente nuestro pasado. Mucho antes de que vinieras
al mundo existía una Venezuela de la cuál también
podemos sentirnos orgullosos: nombres como Picón Salas, Briceño
Iragorry, Soto, Vicente Emilio Sojo, Job Pim, Aquiles Nazoa, Henrique
Tejera, Leopoldo García Maldonado, Arturo Uslar Pietri, Arturo
Michelena, Gonzalo Barrios, Rómulo Betancourt, Raúl
Leoni, Rómulo Gallegos y muchos otros miles de grandes héroes
civiles, quienes conforman el piso maravilloso de la Venezuela sobre
la cuál hoy caminan, hablando de libertad y de democracia,
jóvenes como tú. Ellos deben ser objeto de nuestra
veneración, porque una sociedad sin historia, sin relación
con su pasado, es como un árbol sin raíces o, a lo
sumo, con solo tres raíces. Se que así lo comprendes,
pero es algo que debes internalizar aún más, so pena
de correr el riesgo de olvidarlo.
Hay algo que no dijistes en esta ocasión pero que te oí decir
hace poco, a propósito de la disputa de PDVSA con ExxonMobil
: que había que defender a PDVSA por patriotismo, contra los
ataques que se le hacen. Deseo recordarte que los ataques más
atroces contra PDVSA han sido hechos desde el régimen chavista:
abuso de poder, desviación de ingresos, politización
de su gerencia, despido de sus buenos técnicos por razones
ideológicas y mezquinas, corrupción galopante, rompimiento
de promesas y de compromisos contractuales. Eso es lo criticable.
Defender a PDVSA por actuar en contra de la ética empresarial
pudiera llevarnos a la complicidad y al celestinaje. Estoy a tu orden
para explicarte en detalle lo que ha sucedido con nuestra empresa
petrolera.
Sigue así Jon. Puedes ser un factor fundamental en la recuperación ética
y espiritual de nuestro apaleado pueblo. Creo que llegarás
muy lejos y espero que el país te reconozca lo que ya has
hecho y lo que harás. Nuestro país no ha sido tradicionalmente
muy generoso con, o apreciativo de, sus buenos hijos. Con el reconocimiento
no se va al mercado pero como ayuda a los seres humanos dignos a
estar seguros de que sus esfuerzos han tenido algún éxito.
Sin embargo, no cuentes con ello. Andrés Eloy Blanco decía,
poco antes de morir en el exilio, algo más o menos así (no
lo recuerdo exactamente): “Que tendrá Venezuela en la
carne, la leche o la placenta, que el hijo malo se le eterniza adentro
y el hijo bueno se le muere afuera?”.
Una
señora que estaba sentada en la primera fila del salón me
dijo después de la reunión: “Ese jóven va a ser
presidente”. Y yo le dije, pensando en Jóvito: “no estoy
seguro de que llegue. Ojalá, pero creo que ya ha logrado algo bastante
más importante: ser un buen ciudadano”.