Nos
referimos al excelente trabajo de Simón Alberto
Consalvi aparecido en El Nacional de Caracas el pasado domingo
13 de julio, “Los muertos que vos matáis…”.
El Maestro Consalvi amaneció ese día con la mordacidad
en la punta de la pluma, que es el mejor ataque.
Señala que el gobierno “bolivariano” de
Venezuela es actualmente el único país del mundo
donde se “pretende establecer el comunismo o la metáfora
que quiera usarse” – a estas alturas hasta la nueva
Cuba parece estar pensándolo dos veces.
Habría que añadir que ello es además
una muestra que este gobierno ESTÁ HACIENDO TODO, ABSOLUTAMENTE
TODO, AL REVES, pero principalmente:
• La mayor parte del inmenso ingreso petrolero lo está dilapidando
en armamentos inútiles (aviones de guerra, submarinos),
en lugar de atender los servicios de los pobres (alimentación,
vivienda, salud, transporte, &&.)
•
Acogotando la producción privada nacional, importando
los alimentos desde las empresas privadas extranjeras, aparentemente “por
razones ideológicas” – lo que también
reduce su capacidad de apoyo social local, y favorece el desempleo
rampante.
•
Comprando la voluntad del ejército por medio de diversas
prebendas (sueldos, prestaciones, bonificaciones, empleos civiles),
con la esperanza que no los tumben. Les ha subido el sueldo
como veinte veces.
•
Obsequiando a los países vecinos pobres (y no tan pobres)
un subsidio petrolero y contrataciones, a cambio de su obsecuencia,
en desmedro de la inversión local, implicando un notorio
endeudamiento por encima de las capacidades nacionales. Ni
que el aumento del precio de los combustibles fuera culpa del
crudo y la del crudo culpa de nosotros.
•
Alterando el empleo por medio de dádivas, subsidios
(“misiones”) y corrupciones para la captación
de pobres y ricos fieles al régimen.
Total,
un desmadre que implicará una reconstrucción,
si es que llega, de dos o tres generaciones, a cuenta del caduco
socialismo, que ya todos abandonaron, pero todavía aparentemente
se vende entre los desposeídos, al prometer “la
igualdad” (con los ricos). Alias égalité.
Remata
Consalvi comentando “que el país de Bolívar
es “único” y que el discurso del Presidente
de la República a los militares no tiene par en el mundo.
Los militares, evidentemente, celebran con emoción ser
protagonistas de tales cambios históricos aunque no
los comprendan”.
Nada
menos que la gendarmería del siglo XIX en acción,
nada se ha adelantado en la educación de nuestros “líderes
militares”. Se ha perdido una oportunidad, también única,
quizás la última.