A cuchillo
Dicen que la pelea es peleando, pero esta se esta poniendo fea, por un lado el imperio de PDVSA con su Jefe máximo bloqueando a los sindicatos no afectos y por otro lado varios lideres sindicales, los de la vieja guardia, bolivarianos con Ramírez y bolivarianos sin Ramírez, empujando la nueva contratación colectiva. El que mas favoritismo lleva es el de la plancha uno, José Bodas, petrolero de Oriente, bolivariano sin Ramírez,
del movimiento Corriente Clasista Unitaria Revolucionaria y Autónoma
C-Cura, quien esta echando candela contra Ramírez por instruir a
Rafael Salazar, gerente corporativo de Recursos Humanos de PDVSA de boicotear a toda costa las elecciones sindicales próximas a realizarce. La estrategia es dejar sin derecho a votar debido a irregularidades del registro a mas de 20.000 trabajadores.