En cuanto al tratamiento dado a la noticia de “congelación” (preventiva)
de activos por 12 mil millones de dólares, que hiciera Exxon- Mobil contra
PDVSA en tribunales internacionales; resulta evidente como, en Venezuela, la
oposición da muestra, nuevamente, de su condición traicionera (respecto
a los intereses del Pueblo Venezolano) y servil a los intereses de la Capital
transnacional. Si no es así, cómo se explica que puedan existir
Venezolanos y Venezolanas que sientan regocijo e incluso apoyen y justifiquen
que una compañía Transnacional pretenda suspender activos importantes
a nuestra principal compañía Petrolera.
La
oposición (con globovisión y fedecámaras
a la cabeza) sabe que un debilitamiento de la capacidad financiera
de PDVSA puede traer funestas consecuencias para los sectores económicamente
más sensibles del Pueblo Venezolano (incluyendo la clase media).
Sin importarle el Pueblo, trabajan arduamente por desacreditar a
PDVSA y propiciar que el Estado gaste la mayor cantidad de dólares
de las reservas internacionales con el objetivo de debilitar la fortaleza
económica del Estado. Elementos estos que crearían
las bases objetivas de un descontento del pueblo Chavista en contra
de las políticas del gobierno; y que serían utilizadas
en un eventual golpe de Estado de Derecha.
En
el puntofijismo, los Presidentes de la ANTIGUA PDVSA como Quiroz
Corradi, Arturo Sosa, Luis Gusti,
Guaicaipuro Lameda o los que pretenden
ser los nuevos presidentes como Horacio Medina desarrollaron la política
de mantener al Pueblo (incluido los empleados de PDVSA) en la más
absoluta ignorancia en materia de política petrolera: y debemos
reconocer que tuvieron éxito. Por eso, a estas alturas, todavía
el Pueblo Venezolano ignora como fuimos vejados por ellos y por las
empresas transnacionales. Los convenios operativos y las asociaciones
estratégicas le fueron vendidos al Pueblo (a través
de los medios de comunicación) como el mejor negocio que había
hecho PDVSA y el Gobierno de Caldera; cuando en realidad, como se
ha demostrado, fue una vulgar entrega de las reservas petrolíferas
mas grandes del mundo a las compañías transnacionales.
Luis
Gusti, llegó a decir que los Venezolanos debíamos
sentirnos felices por la forma “profesional” en que ellos
manejaban la industria, y que en materia de asociaciones estratégicas
era necesario darle condiciones excepcionales a las compañías
transnacionales por cuanto en la Faja del Orinoco las condiciones
de producción eran muy difíciles y por ello debía
acordarse, para hacer rentable el negocio, un pago del 1% de regalía.
Mas aún, se trató de convencer al pueblo Venezolano
y al mundo de que el hidrocarburo encontrado en la Faja del Orinoco
no era petróleo sino bitumen; y por este hecho, no debía
entrar en la cuota de producción de la OPEP ya que debía
catalogarse más como carbón que como petróleo.
Venezuela de la mano de Luis Gusti socavaba las bases de la OPEP
al provocar una sobreproducción en el mercado petrolero y
tumbar literalmente los precios de crudo del mundo: estrategia acordada
de acuerdo con los intereses de las compañías transnacionales.
Así se engañaba al Pueblo en la Cuarta República,
por ello la tarea de todos los Venezolanos y Venezolanas es buscar
información sobre petróleo, sobre la política
petrolera; para conocer cada vez más el poder de nuestro principal
recurso energético: para no ser manipulados y dominados como
en el pasado
La
oposición (la burguesía y la pequeña burguesía
reaccionaria) con su descarado apoyo a las transnacionales pretende
entregar nuevamente nuestra industria petrolera, en bandeja de plata,
al capital internacional; como lo hicieron en el pasado los gobiernos
Adecos y Copeyanos, inclusive antes. A cambio, piden que las transnacionales
les permitan servilmente gobernar este País, con la esperanza
de que les permitan recoger algunas migajas de su gran botín.
!Patria,
Socialismo o muerte¡ ¡Venceremos!
!La
conciencia nos hará libres¡
!Hasta
la victoria Siempre¡