1.- La decadencia del sector eléctrico no es un hecho nuevo. Es frecuente encontrar en los medios de comunicación de los años 80 las denuncias de voceros de la izquierda sobre el creciente deterioro del sistema de generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica, debido al carácter antinacional de la vieja política. Los gobiernos de AD y COPEI se proponían el colapso del sector a fin de entregarlo a los voraces intereses del capital extranjero. Con este propósito redujeron las inversiones y nunca planificaron una estrategia para desarrollar las diversas fuentes de energía existentes en el país, además de las hidráulicas y otras (carbón, viento, nuclear, etc.).
2.- Cuando Chávez fue electo Presidente de la República en 1999 ya el sistema eléctrico nacional no estaba en condiciones de satisfacer las demandas de la población y los requerimientos de la economía nacional. Como todos recordarán, en el 2001-2002 ocurrió una grave crisis eléctrica provocada por la aguda sequía de esos años, que redujo al mínimo el volumen de las fuentes hidráulicas. Fue la primera expresión dramática de la insuficiencia y decadencia del sector eléctrico, recibido como herencia por la Revolución Bolivariana.
3.- Si resulta innegable la responsabilidad de los gobiernos de la Cuarta República en el estado de decadencia del sector eléctrico, es correcto reconocer también, como lo hace el presidente Chávez, que la alta gerencia que asumió la dirección del sector no ha correspondido a sus deberes con el país ni a la confianza depositada por el Jefe de Estado.
4.- Si la crisis del sector eléctrico se engendró en el vientre de la Cuarta República, producto de una concepción neoliberal, subalterna ante los intereses de la oligarquía y el gran capital extranjero, por la ausencia de un verdadero proyecto nacional liberador que diera al sector eléctrico su elevado papel estratégico en el desarrollo del país, es evidente que los vicios de negligencia, inhibiciones e ineficacia de la burocracia del sector eléctrico de los años de AD y COPEI se trasladaron casi intactos a la mentalidad y conducta de la alta gerencia eléctrica de la República Bolivariana. (continuará…)