Alejandro y Raiza Velasco :
Alfombra Roja en Abu-Dubai
Poco a poco la hermana mayor de la ciudad de Dubai, Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) va proyectándose con “Luz Propia”. Por diez dias, el Séptimo Arte logró iluminar al mundo con su también contundente mensaje político, económico y social.
Por tercer año consecutivo, bajo un desarrollo mas lento y conservador pero seguro y contundente, esta ciudad logró extender, una vez más, la conocida y famosa alfombra roja, tan codiciada y soñada por miembros de la comunidad cinematográfica internacional. Con proyección futurística obtuvieron otro éxito rotundo al apuntar sus reflectores hacia el mundo Árabe. Se trata del Tercer Festival Internacional del Medio Oriente (MEIFF), llevado a cabo en Abu Dhabi entre el 8 al 17 de Octubre 2009 y apoyado en su “premiere” por reconocidas estrellas mundiales entre las cuales se encontraban Omar Sharif, Demi Moore, Melanie Griffith y Antonio Banderas.
Los EAU, conformado por siete Emiratos, con fuertes raíces históricas tribales de comunidades costeras y de los beduinos del desierto, representan hoy una floreciente y exitosamente “Nación Nueva” que se inició apenas en 1971. Cuentan con una inmensa extensión de arena sin agua dulce y un verano inclemente. Lo más significativo es que ellos están conscientes de que carecerán de petróleo a mediano plazo. Una gran madurez y responsabilidad de Patria, bajo un nacionalismo bien interpretado, les ha permitido proyectarse con una visión de líderes apuntando hacia el éxito. ¿Cómo? Buscando un continuo crecimiento sustentable de largo plazo, soportado con la siembra real y efectiva de su petróleo, transformando en oro las arenas de sus desiertos y despertando una creciente atracción por parte del mundo entero.
Eventos como el MEIFF no son casuales ni efectistas. Son el resultado de la Unidad y el respeto de los acuerdos de un “Gran Plan Estratégico Nacional”; que permite cristalizar su “Proyecto País”. El plan nacional está subdividido en un plan estratégico por cada emirato y ciudad, asegurando una complementación y una ejecución eficiente gracias a la práctica de los métodos gerenciales mas modernos por parte de líderes regionales.
Abu Dhabi ha proyectado convertirse en un centro cultural para esta región del mundo árabe. Un ejemplo de dichos proyectos contempla una inversión que ya está en ejecución, por 27 millardos de dólares para la construcción de réplicas de varios museos famosos como el del Louvre de París pero con su propia identidad nacional.
Desde el 2007, el Festival del Cine Internacional (MEIFF) ha sido otra de las piezas clave en ese desarrollo cultural. Esto le está permitiendo crear las bases para lograr el objetivo de desarrollar su comunidad local del cine. De las 139 películas exhibidas, 9 fueron de los UAE. Este país también contribuyó financieramente con tres cintas de otros países y creo un fondo para apoyar los productores locales. Abu Dhabi esta convencida de que debe desarrollar su propio sistema promoviendo un dialogo cultural y el sentimiento árabe. Para orgullo de este país, se puede señalar que ellos ya cuentan con una directora de cine, Nayla Al Khaja.
Cuarenta y nueve países participaron en el evento, la mitad de los cuales del Medio Oriente y África del Norte. Adicionalmente a directores de renombre también se mostraron los trabajos de once directores noveles. También se puede resaltar la fuerte participación de países de Europa del Este y también de Europa Occidental, América, Asia y Australia.
Latinoamérica estuvo representada por cinco películas: "Huacho" (Chile; Alejandro Fernández), "Los viajes del viento" (Colombia; Ciro Guerra), "Norteado" (México; Rigoberto Perezcano), "El Regalo de la pachamama" (Bolivia; director japonés Toshifumi Matsushita) y el cortometraje argentino "El Empleo" (Argentina; Santiago "Bou" Grasso).
Tres de las películas que se destacaron por su alta calidad así como la contribución financiera y técnica que recibieron de diversos países fueron: “Hijo de Babilonia” (Irak), “La Caja de Pandora” (Turquía) y, la también ganadora del galardón “Perla Negra”, “El Tiempo que Queda” (Palestina). Fue notable la muestra del nuevo cine de Turquía que contó con 16 cintas.
En muchos trabajos se visualiza el patente fracaso por cada intento de la creación de un “Hombre Nuevo”, impuesto por la fuerza de sistemas dictatoriales o de las armas. Igualmente hubo un importante mensaje de protección al ambiente. Tampoco faltó el ataque al sistema capitalista, destacándose dos películas, “La Doctrina Shock” (Reino Unido) y “Capitalismo: Historia de Amor” del ciudadano norteamericano Michael Moore. Las películas mostraron también la destrucción de naciones y su transformación en tribus sectarias, como el caso del Líbano donde los partidos políticos, como el comunista, se sintieron impotentes ante el proceso social desintegrador.
El mensaje del evento fue contundente. Los asistentes pudieron recorrer varios procesos sociales históricos, previos, durante y post-conflictos. Esto fue como resultado de fundamentalismos asi como sectarismos religiosos, coloniales, tribales, nacionales, étnicos, políticos, regionales e individuales. También se vio la vida clandestina de los jóvenes músicos iraníes en la película “Nadie Conoce Sobre los Gatos Persas” (Irán).
Cabe destacar los trabajos sobre el derrumbe y rechazo del sistema comunista. Sobre este tema, resaltó el enfoque humorístico en las siguientes dos películas: “Cuentos de Una Edad de Oro” (Rumania) y “Hipsters” (Rusia), a la cual el jurado internacional le otorgó el prestigioso galardón denominado la “Perla Negra”.
El evento también permitió que salieran a la luz personajes, que regímenes autocráticos, dictatoriales y totalitarios pasados y actuales del mundo entero, han deseado borrar de la historia, tales como el caso de Khan Abdul Gaffar Khan. El fue representante del desarrollo y ejecución de acciones de resistencia no violenta, en la región del noroeste (hoy Pakistán), cercano a la frontera con Afganistán. Igualmente le dio el apoyo a Ghandi en su movimiento no violento para conseguir la independencia de la India.
Los Emiratos Árabes Unidos contrastan con Venezuela quien, con su programa $bolivariano de “Siembra Petrolera” solo ha logrado convertir oro en arena. La gran diferencia entre los dos países es que en Venezuela hay una falsa sensación de superioridad y seguridad de largo plazo, unidas a una “tribalización” sectaria, de gobierno y oposición oficialista, un progresivo y acelerado deterioro de principios y valores, conllevando a un auge en la delincuencia organizada. Esto no ha permitido que la sociedad venezolana se ponga de acuerdo en esa Visión Única de Futuro tan necesaria para el crecimiento y desarrollo no petrolero sustentable. Ojalá que ejemplos como los de Abu Dhabi, que le están dando la vuelta al mundo entero, puedan estimular a otros países para sentar las bases de un compromiso verdadero basado en una estrategia inteligente y sin perder de vista su responsabilidad social.

