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Eliécer Calzadilla:
Anatomía de una masacre


Los testimonios

I

"... Miriam Herrera, hermana de Eider Herrera, dijo: "como a las 5:00 de la tarde llegaron los 18 militares a la bulla, les ordenaron a los mineros que se quitaran la ropa, los obligaron a tirarse en la arena caliente, a unos les lanzaron gasolina y los prendieron, a otros los tiraron al agua, otros 19 huyeron en una curiara pero cuando se desplazaban por el río Caura se les reventó el pasador. Iban hacia el Salto El Chorro y se les volteó la curiara. Se los llevó la corriente del río..." (El Nacional 29/09/06). "... El minero dice que los soldados lo atacaron desde un helicóptero de fabricación rusa, a él y a sus compañeros, cuando extraían oro de una mina. Luego bajaron y les advirtieron que su actividad era ilegal. Sin mediar palabra los conminaron a retirarse, pero uno de ellos sentenció: "Esto hay que prenderlo... Angel Luis dice que el funcionario le arrojó gasolina y le prendió fuego. "Menos mal que corrí, me quité la camisa y me metí en el río; porque el Ejército intentó quemarnos vivos". Agregó que los militares destrozaron sus equipos y les decomisaron 10 kilos de oro. (El Nacional 26/09/06). ... "Javier Lezama, minero de La Paragua, municipio Raúl Leoni, asegura que 12 mineros de diferentes nacionalidades, lugareños e indígenas, fueron ajusticiados en el suelo, y el que sobrevivió al ataque y huyó "con dos tiros encima". (El Nacional 26/09/06). "Los dos indígenas fueron arrodillados y los mataron a 500 metros de Papelón, los ajusticiaron... dijo Javier Márquez Zambrano de la etnia Kamarakoto, capitán de la comunidad indígena de El Plomo..." (El Nacional 28/09/06). "Nancy Rodríguez cuñada de Livaldo Sánchez, exigió justicia y aseguró que el gobierno oculta la verdad de los hechos... Los militares después que mataron a nuestros familiares se fueron a borrar las evidencias... fuimos a la morgue y lo que yo vi allí fue una masacre: todos sus cuerpos estaban destrozados, sin rostros"... (El Nacional 28/09/06). "...Pablo Sánchez, hermano del occiso, tiene 28 años nacionalizado. Dijo que la verdad saldrá a flote. Sostuvo que a su hermano, luego de matarlo lo lanzaron de un helicóptero, al igual que a los otros cinco mineros. "El cuerpo de Livaldo fue encontrado debajo de un árbol que tenía las ramas todas partidas, que se rompieron cuando iba cayendo. Luego ellos regresaron para acabar con todas las evidencias"... (El Nacional 28/09/06). "... según lo que maneja la comisión del Cicpc la mayoría de los cadáveres presentan heridas cuya trayectoria balística fue de arriba hacia abajo..." (El Universal 28/09/06). "... la salida de los 20 mineros por vía fluvial fue un esfuerzo desesperado por salvarse de las agresiones de los militares. "Yo estuve allí, recibí golpes y vi cómo los militares golpeaban a los demás, les robaron su oro, tuvimos que salir porque amenazaron con matarnos", refirió Giovanny Salazar, minero..." (El Universal 28/09/06). "Mi papá estaba en las minas y lo agredieron. Le quitaron la comida y la ropa y lo obligaron a montarse en una lancha. Cuando intentaban huir se dañó la propela y murió ahogado... nosotros somos andinos, y yo trabajaba con él sembrando yuca... comentó María Elena Urrea..." (Correo del Caroní 28/09/06). "... Jesús Delfín Salazar, minero que estuvo presente en los hechos, aseguró que "la comisión llegó y me despojó del oro, pero como yo no lo quise entregar me dieron varios golpes. Yo tengo veinte años en la minería, y nunca había visto algo así..." (Correo del Caroní 28/09/06). "...Las mujeres de esta comunidad insisten en que durante el ataque fueron obligadas a desvestirse mientras que los hombres mantienen su versión de que fueron pateados, golpeados y vejados por parte de los efectivos militares..." (Correo del Caroní 28/09/06). "... Mi hermano fue asesinado brutalmente, su pistola era un maletín de llave, las máquinas de excavar estaban paralizadas", dijo llorando desconsoladamente Pablo Sánchez, hermano de Livaldo Sánchez..." (El Nacional 27/09/06). "... Los llevaron a pie por 15 minutos para ejecutarlos, por lo que no puede hablarse de enfrentamiento", pidiendo luego protección para Manuel Felipe Lizardi, testigo presencial de los hechos..." (Correo del Caroní 28/09/06). "Me quitaron el oro a punta de bayoneta, nos insultaron, abusaron de las damas que estaban en el lugar, fue algo horrible... comentó Jesús Salazar" (El Universal 30/09/06). El resaltado en negras, es mío.

II

Los motivos

A medida que pasan las horas, crece la convicción de que los asesinatos de los mineros tuvieron como uno de los motivos el robo, robo del oro que tenían los mineros. Los testimonios son concordantes, desgarradores. Al parecer, también los asesinos violaron algunas de las mujeres que se encontraban en los campamentos mineros. Eso se desprende de lo que han dicho los sobrevivientes a la prensa.

Este episodio iguala en perversión humana a cualquiera de los más horrendos crímenes cometidos por soldados en África o Vietnam contra civiles indefensos. Algunos venezolanos, cuando analizan los horrores cometidos por las últimas dictaduras de Argentina y Chile desmarcan a las tropas venezolanas de la posibilidad de un genocidio y de las torturas, dizque porque los venezolanos somos distintos. No es cierto que seamos distintos. Estos hechos de La Paragua, y otros recientes, nos ponen a todos los venezolanos en la necesidad de revisar la relación del componente militar con el resto de la ciudadanía. No se explica fácilmente que tropas de "élite", escogidas, profesionales, cometan actos como este, que agravian, no a los mineros, sino al género humano.

Este acto duele muy hondo. Duele por las víctimas, pero duele igual por los victimarios. Duele porque dice mucho de nosotros, los venezolanos, como pueblo, como grupo humano. Estamos peor de lo que decimos en las tertulias cuando hablamos de que estamos mal.

Desde todos los sectores sensibles se ha venido alertando contra el lenguaje de desprecio y odio que, desde el poder, desde altos sectores del gobierno, se viene instrumentando en contra de otros venezolanos que no son afectos al gobierno, que "firmaron", que disienten del presidente Chávez y de su equipo. Poco a poco, en un vasto sector de quienes apoyan a Chávez y al gobierno se ha venido consolidando la idea -sembrada por el discurso oficial- de que quienes disentimos del gobierno y nos oponemos a sus políticas somos "enemigos". Para los jóvenes soldados y jóvenes oficiales de la Fuerza Armada, la idea de un "enemigo" no tiene equívocos. Un enemigo, para un militar, es alguien que debe ser reducido, aniquilado, exterminado. Por otra parte, el cambio en la doctrina militar venezolana, que convierte a la Fuerza Armada no ya en un ejército del Estado sino en un ejército al servicio de la revolución, es un juego con candela, un acto indeseable para la salud de nuestra frágil democracia y para los derechos humanos. Creo que por allí hay que buscar. Puede que estén por allí los motivos más profundos y oscuros de este crimen: los mineros no serían ilegales ni transgresores, serían enemigos.

Ya se ha visto elocuentemente en la historia. El poder de Hitler sobre el pueblo alemán pasó primero por la idea de que los judíos, los gitanos, los comunistas y socialistas, los homosexuales, los masones y los testigos de Jehová eran enemigos de Alemania, del reich, y por tanto debían ser aniquilados. Millones murieron en los campos de exterminio. Los enemigos, antes de ser llevados a los mataderos, eran despojados de sus bienes, de sus prendas. Después de muertos eran despojados del oro de los dientes. Los represores argentinos saqueaban las casas de quienes iban a desaparecer en los "vuelos de la muerte".

¿Por qué estos jóvenes militares se pusieron por encima de sus compatriotas, de sus deberes y hasta por encima de Dios? Pienso que los cimientos éticos de Venezuela se han corroído mucho estos últimos años. Creo también que buscando "la revolución" hemos estado perdiendo al país. No tengo otra respuesta.

 

Eliécer Calzadilla, escribe para el Correpo del Caroni. Sus puntos de vista no son necesariamente las de Petroleumworld en Español.

Nota del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por El Correo del caronil, el 1 de octubre del 2006. Petroleumworld no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores y columnistas de opinión y análisis.

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