Gustavo
Coronel:
Un régimen de gángsters: el Caso Venezolano
Gángster:
miembro de una banda organizada de malhechores…
Diccionario de la Real Academia Española. Vigésima
primera edición.
Lo
que comenzó en 1998 como una fiesta de la democracia
venezolana ha devenido en una pesadilla social y política.
La presidencia de Hugo Chávez, electoralmente legítima
en su raíz, se ha convertido durante los últimos
ocho años en un régimen autoritario y gangsteril.
Los contrapesos institucionales han desaparecido y el poder
político y los recursos del estado son utilizados por
Hugo Chávez sin control para perseguir sueños
insensatos de hegemonía hemisférica.
Los venezolanos no estamos enfrentados a un presidente mediocre
más. Los hemos tenido en el pasado y los hemos sacado
del poder sin mayores traumas, pero rara vez hemos estado
sometidos a una experiencia tan destructiva como la que enfrentamos
bajo este presidente. La opinión pública internacional
aún tarda en convencerse de lo trágico que ha
sido este régimen para los venezolanos. Hay razones:
una es la natural confusión que existe en la mente
de muchos entre lo notorio y lo destacado. Se ha llegado a
pensar que la notoriedad es sinónima de prestigio.
Hugo Chávez es ciertamente notorio, gracias a su lenguaje
vulgar y a su generosidad con nuestro dinero pero esta notoriedad
no tiene nada que ver con eficiencia o con nobleza. Teresa
de Calcuta era noble, Iris Varela es notoria.
En los Estados Unidos y en algunos países del tercer
mundo hay otra razón, aun mas importante. Hugo Chávez
se ha presentado como el polo opuesto del gobierno conservador
de George Bush. En un país muy dividido por grandes
problemas como la guerra en Irak, la inmigración y
el gasto público, hay muchas personas en los Estados
Unidos (y en el mundo) quienes piensan que todo quien se oponga
a Bush debe ser muy bueno. La evaluación que muchos
norteamericanos han hecho de Hugo Chávez está
basada en esta postura anti-Bush, no en su comportamiento
en Venezuela o en el hemisferio, lo cuál es menos importante
para ellos. No es posible encontrar en los Estados Unidos
un miembro del Partido Republicano que esté a favor
de Chávez. Todos sus simpatizantes pertenecen al ala
“progresista” del Partido Demócrata: Jesse
Jackson, Charles Rangel, Bill de la Hunt, Jimmy Carter, algunos
miembros de la familia Kennedy. Solo a raíz del vulgar
discurso de Chávez en las Naciones Unidas, insultando
a Bush, algunos de estos demócratas se han sumado a
las críticas contra el venezolano.
La propaganda a favor de Hugo Chávez, dirigida y financiada
por embajadores como Bernardo Alvarez en Washington y Alfredo
Toro Hardy en Londres, ha tenido un modesto éxito en
presentar al gángster venezolano como un moderno Robin
Hood. La política de limosnas y dádivas, llevada
a cabo por Chávez en el país y en el exterior,
ha creado en muchos venezolanos una temporal ilusión
de bonanza y una cierta aceptación por parte de los
gobiernos que han recibido estas dádivas. La distribución
de comida, los aguinaldos adelantados, el transporte gratis,
las universidades donde todos se gradúan, todo eso
les cae bien a mucha gente en Venezuela, a pesar de ser una
política que consolida la pobreza venezolana, la dependencia
en el estado benefactor y promueve la conversión de
muchos de nuestros ciudadanos en limosneros.
Poca gente en el exterior sabe lo que nos está pasando.
Lo que sucede en Venezuela es conocido por muy poca gente
en el mundo. En un planeta agobiado por guerras, desastres
naturales y epidemias la situación de Venezuela despierta
poco interés. Sin actos de violencia espectaculares
a lo Líbano o Irak el proceso de destrucción
de la democracia venezolana, la progresiva eliminación
de nuestra clase media y la creación de un régimen
totalitario y cursi a semejanza del modelo cubano pasa esencialmente
inadvertido ante los ojos del mundo. Esto no significa que
nuestra tragedia sea menos real . El proceso de destrucción
en marcha es tanto mas doloroso en cuanto no ha sido llevado
a cabo en una sociedad carente de logros. Por ejemplo, el
Indice de Desarrollo Humano elaborado por las Naciones Unidas
mostraba en 1975 como Venezuela tenía una mayor calidad
de vida que países como Chile, México, Colombia
y Corea del Sur. Hoy en día estos países nos
han sacado una gran ventaja y continúan alejándose
de nosotros, mientras estamos cada vez mas cercanos a Haití
y a los países africanos. El proceso de involución
social y económica venezolana se ha acelerado durante
los últimos ocho años bajo Hugo Chávez,
ya que desde 1999 el país ha bajado unos 30 escalones
en el ranking del Indice arriba mencionado.. Este colapso
de nuestra calidad de vida ha ocurrido a pesar de la inmensa
cantidad de dinero petrolero recibida por el régimen,
unos $200.000 millones desde 1999.
Por qué el calificativo de gangster aplica al régimen
chavista.
Aunque casi siempre he estado en la oposición nunca
había creído necesario utilizar el calificativo
de gángster para referirme a un gobierno venezolano.
Hoy lo hago porque creo que el término les cuadra a
quienes han cometido tantos crímenes grotescos contra
el país. A continuación menciono algunos de
los mas dañinos:
1. El incremento del hambre bajo Hugo Chávez.
La Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones
Unidas, FAO, acaba de publicar su Informe Anual. En este informe
se muestra como Venezuela ha sido el único país
latinoamericano donde ha aumentado el hambre desde 1999. El
porcentaje de gente mal nutrida en nuestro país es
del 18%, el cuál es el doble del promedio Latinoamericano.
Hoy el número de desnutridos venezolanos es de 4.3
millones de personas, en comparación con 2.3 millones
de personas en 2001. El insumo calórico ha disminuido
de 2380 a 2340 calorías en el mismo período.
Este aumento del hambre en Venezuela coincide con unos ingresos
petroleros mas altos que nunca antes en nuestra historia.
Ello evidencia una ineficiencia e incapacidad monumentales
y es producto de la mediocridad de los funcionarios del régimen
y del avasallante aumento de la corrupción experimentado
durante estos años. Lo mas criticable es que el régimen
no acepta estos índices. La ministro de alimentación,
Sra. Erika Farías (también líder de las
fuerzas paramilitares del Frente Francisco de Miranda) dice
simplemente que ellos no aceptan estas estadísticas
porque “no están de acuerdo con los tiempos de
la revolución”. Agrega la señora (quien
no se ha atrevido hasta ahora a poner su curriculum en la
página del ministerio) que Jorge Giordani está
elaborando nuevos indices, con metodologías “revolucionarias”,
donde haya “mucho amor”. El problema con esos
nuevos índices es que no van a servir en el exterior,
como no sirven las cifras de alfabetización presentadas
por Chávez y rechazadas por la UNESCO.
2.
La destrucción de Petróleos de Venezuela.
En los últimos ocho años la producción
petrolera de Petróleos de Venezuela ha caído
en unos 600.000 barriles por día debido al desvío
de los fondos de la empresa destinados a inversión
y mantenimiento, los cuáles ahora van al uso exclusivo
y arbitrario del poder ejecutivo. Aunque esta declinación
ha sido compensada parcialmente por la actividad de las empresas
foráneas, hoy hostigadas por el régimen, y por
los altos precios del petróleo, la pérdida para
la nación por este concepto se estima en unos 6000
millones de dólares al año. La empresa ha sido
politizada hasta el tuétano, prostituida, por el régimen
y puesta en manos de un grupo realmente hamponil, como lo
demuestra el discurso de Rafaél Ramírez que
se ha convertido en clara evidencia del ventajismo, desverguenza
e inmoralidad del régimen. Este discurso, dado por
Ramírez en una excelente imitación de la voz
de Fidel Castro (ver video) ha sido apoyado por Chávez,
Rangel y Rodríguez (Isaías), la trinidad que
representa en toda su desastrosa magnitud la naturaleza gangsteril
del régimen. Ello constituye una abierta declaración
de totalitarismo, de dictadura a como de lugar, lo cuál
debería obligar a nuestras Fuerzas Armadas a restituir
la democracia venezolana de inmediato (si es que las Fuerzas
Armadas tuviesen el guáramo necesario). En ese discurso
se violaron la constitución, las leyes del país,
las normas de PDVSA, los derechos humanos de los trabajadores
petroleros (de los despedidos y de los que quedan) y todas
las normas de decencia que deberían acompañar
la acción de unos funcionarios que existen para servir
a la nación y no para humillarla y que son empleados
nuestros y no de Chávez.
Como si lo dicho arriba fuera poco, el régimen tiene
casi seis años suministrando entre 50.000 y 98.000
barriles diarios a Fidel Castro, a subsidios y términos
anti-comerciales que representan una pérdida cercana
a los 2000 millones de dólares al año para nuestra
nación.
3.
La entrega de unos 16000 millones de dólares a gobiernos
y grupos extranjeros para comprar conciencias y buscar apoyo
para la “revolución”.
Mientras la pobreza y el hambre han aumentado y la deuda nacional
se ha duplicado, al pasar de 23000 millones de dólares
a 45000 millones de dólares en los últimos ocho
años, el régimen de Hugo Chávez ha entregado
o prometido alrededor de 16000 millones de dólares
a países del hemisferio para comprar lealtades. Da
petróleo a cambio de cambures (PetroCaribe), compra
bonos Argentinos mientras bancos amigos se enriquecen con
la transacción, repara carreteras (Jamaica), construye
casas (Cuba), promete un gasoducto (Brasil, Argentina), regala
dinero y helicópteros (Bolivia), financia candidaturas
presidenciales (México, Bolivia, Nicaragua, Ecuador,
Perú), rescata cooperativas quebradas (Uruguay), subsidia
petróleo a los “pobres” de USA. Además,
ha comprado unos 5000 millones de dólares en armas
a Rusia, Bielorusia, China y España), promete hacer
una refinería en Siria y malgasta 1100 millones de
dólares en tratar, infructuosamente, de sentarse en
el Consejo de Seguridd de las Naciones Unidas. Mientras tanto
los pacientes se mueren de mengua en los hospitales venezolanos
y enfermedades que se creían desaparecidas para siempre
reaparecen con renovada crudeza. Esto constituye un crímen
enorme contra el pueblo venezolano.
4. El adoctrinamiento ideológico de los niños
y adolescentes venezolanos.
Un video degradante hecho por Aristóbulo Istúriz
y la señora Blanca Eeckhout de VIVE TV revela, en su
horrorosa magnitud, el crímen que lleva a cabo este
régimen de gangsters contra los niños venezolanos.
Según Istúriz la educación revolucionaria
comienza antes de que nazca el niño, con el control
de la madre. El niño a ser adoctrinado recibe el nombre
de “simoncito”. Deberá ser protegido, dice
Istúriz, a fin de que pueda “servir a la revolución”.
La filosofía educativa revolucionaria se enfoca en
la formación de un “ciudadano único”,
uno hecho a la medida del sistema político. En la escuela
primaria el niño se vestirá de rojo. Esta escuela,
dice el ministro, debe reflejar el régimen político
imperante, debe ser una escuela “revolucionaria”.
“Construiremos el hombre deseado”afirma el ministro.
Le daremos desayuno, almuerzo y merienda. En esos mismos dias
del video se hospitalizaban cien niños en Los Guayos,
debido a una fuerte intoxicación con comida en mal
estado dada por la escuela (Escuela Bolivariana Las Aguitas
VI, Los Guayos). El vicepresidente Rangel, quizás el
gángster mayor del grupo, declaró en Caracas,
Noviembre 3, que la “educación no es neutral…..
o es un compromiso con Bush y Rosales o es un compromiso con
Chávez”, una afirmación criminal, digna
de un secuaz de José Stalin. En paralelo con esta agresión
a los niños venezolanos se lleva a cabo otro crímen
contra los adolescentes y adultos jóvenes reclutados
para el llamado “Frente Francisco de Miranda”.
15000 adolescentes de este grupo fueron enviados a Cuba para
ser adoctrinados y se les ha armado para convertirlos en una
fuerza para-militar bajo las órdenes directas del locorruptus
barinensis. Ello ocurre bajo la mirada indiferente o impotente
de Raúl Baduel, quizás demasiado ocupado en
planificar su próxima reencarnación.
5. Dime con quien andas…..
Venezuela ha sido por décadas un miembro de la comunidad
democrática y civilizada de naciones. Esto ha cambiado
bajo el régimen de gángsters. Chávez
se ha alineado con países, grupos y personas que pertenecen
a los bajos mundos de la comunidad internacional: Cuba, Irán,
Corea del Norte, Siria, Zimbabue, Bielorusia, Hezbollah, las
FARC, los piqueteros argentinos, la coalición del arco-iris
de Jesse Jackson en USA, Diego Maradona y el sandinismo nicaraguense.
Díme con quien andas y te diré que es lo que
eres. La pérdida de prestigio internacional sufrida
por Venezuela bajo el régimen de Chávez ha sido
trágica. Cuatro de sus embajadores han sido obligados
por los países anfitriones a salir (Chile, Perú,
México y Colombia) y otro ha sido señalado como
persona no grata por miembros del Congreso de Bolivia. Las
embajadas de Venezuela en el mundo se han convertido en centros
de propaganda política anti-norteamericana. La delegación
en Ginebra es un nido de víboras, según el informe
presentado por una ex-embajadora. El canciller, ex chofer
de autobús del Metro de Caracas, formó un escándalo
en el aeropuerto de Nueva York recientemente, al tratar de
abordar un avión en violación de los sistemas
de seguridad que cualquier ciudadano responsable deben acatar.
El presidente Chávez usó el podio de la ONU
para descargar un discurso lleno de vulgaridad y odio contra
el presidente del país que es el principal socio comercial
de Venezuela. El embajador del régimen en la ONU, Francisco
Arias Cárdenas, ha dicho por la TV que Chávez
es “un asesino”. La colección de barrabasadas
y estupideces que ha acumulado la actividad diplomática
de Chávez y sus ineptos colaboradores es monumental
y constituye un crímen gigantesco en contra de nuestra
reputación como país civilizado. Ha servido
para mostrar la naturaleza invertebrada de los miembros de
carrera de un servicio diplomático que hoy, mas que
nunca, es una verdadera verguenza nacional.
Por lo dicho arriba es que utilizo el calificativo.
Es por estas y muchas otras razones que utilizo el calificativo
de gángsters para definir a quienes hoy detentan el
poder político en nuestro país. Lo que está
sucediendo en Venezuela debe saberse en todo el mundo. Luchamos
contra un régimen que utiliza de manera impúdica
el dinero de los venezolanos en crearse una imágen
favorable en el mundo. Chávez reparte el dinero nuestro
a manos llenas. Pero su fuerza disminuye. Quienes lo han visto
recientemente y hablado con él lo notan desdibujado,
ausente, asustado. Y no es para menos: los venezolanos que
se oponen a su régimen de gángsters han cerrado
filas. Nadie puede predecir el futuro, pero siento en el aire
de nuestro país un aroma de libertad y optimismo que
ha hecho retroceder al régimen, tal y como retrocede
el vampiro ante el crucifijo.
Gustavo
Coronel
es un veterano geólogo de la industria petrolera, miembro
director de la primera junta directiva de PDVSA (1975-1979).
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