En
pocos días habrá terminado uno de
los episodios más vergonzosos en la
historia de Venezuela.
Cesará la grotesca y ventajista campaña
electoral del Tte. Cnel. Chávez, y
quedará todo dispuesto para la verdadera
y última encuesta, la del voto. En la
antología de las campañas electorales
venezolanas, esta resaltará como un
monumento a la inescrupulosidad y a la falta absoluta
de ética y decencia por
parte del candidato Chávez y sus áulicos.
Todos los recursos del Estado
utilizados desembozadamente para el beneficio del
candidato del régimen, la
Constitución y leyes de la república
violadas reiteradamente con absoluta
impunidad. El sentimiento de lucha, de unidad, de
inclusión, de vocación
democrática, de respeto al ciudadano, en
fin, que ha despertado Rosales,
concretado en manifestaciones multitudinarias a
lo largo y ancho del país, ha
puesto al régimen nervioso y ha llevado a
Chávez a quitarse la careta del
“amor”, y a exacerbar su pasión
por el odio y la confrontación. Hugo Chávez
inspirado en su pensamiento totalitario y profundamente
antidemocrático, es el
autor de la lista fascista que sigue utilizando
el régimen para perseguir y
chantajear a los venezolanos.
Recientemente varios de sus adulantes han vejado
a los funcionarios públicos
venezolanos, al exigirles fidelidad al régimen
y amenazarlos con perder sus
cargos si no entienden que tienen prohibido pensar
y que deben ser rojos,
rojitos. Para estos bárbaros Estado y gobierno
son la misma cosa, son de un
primitivismo político tan extremo, que puede
uno imaginarlos exigiendo el
derecho de pernada.
Amigos de la administración pública
que han sido víctimas de esta persecución,
que se tienen que poner franela roja y soportar
ser llevados como piaras a los
actos chavistas, y allí obligados a firmar
asistencia, me han dicho que es el 3
de diciembre cuando tendrán la oportunidad
mediante el voto de quitarse de
encima a esta caterva depredadora y corrupta, que
pretende colgarles un bozal de
arepa a cambio de sus conciencias.
El régimen sabe que el mensaje de Manuel
Rosales despertó en el pueblo la
certeza de que una Venezuela mejor y en paz es posible,
por ello ha puesto en
práctica multiplicidad de mecanismos tendentes
a provocar desánimo y abstención,
desde profusas campañas por Internet inventando
siempre un problema en relación
con el voto, hasta la impunidad con la que dejan
actuar a esas turbas de
malvivientes que amenazan con caerle a tiros a la
gente, con asaltar los centros
electorales, etc., pero el país sabe que
eso se llama miedo, miedo a perder en
las urnas, democráticamente, miedo a ver
hacia atrás y ver el país que han
dejado destartalado después de 8 años
de desgobierno y corrupción. Miedo a la
inmensa cantidad de venezolanos, entre ellos funcionarios
públicos, nacionales,
estadales y municipales, que han sido obligados
a ponerse una franela roja y que
están dispuestos a pasar factura votando
por la esperanza de un mejor gobierno
para todos. Miedo por el voto torpedo.
"Miedo
a la inmensa cantidad de venezolanos, entre ellos
funcionarios públicos,
nacionales, estadales y municipales, que han sido
obligados a ponerse una
franela roja y que están dispuestos a pasar
factura votando por la esperanza"
Freddy
Núñez es
un veterano político de la izquierda. Sus
puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.