En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en diciembre terminó en 79,05 dólares, en baja de 38 centavos en relación al cierre del lunes.
En el InterContinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento cedió 27 centavos a 77,50 dólares.
Los precios del crudo perdieron su vigor al mismo tiempo que Ida, retrogradado de huracán al rango de tormenta tropical el lunes. Al llegar al golfo de México, región del sur de Estados Unidos que alberga las instalaciones que procesan un cuarto de la producción del país, los vientos se debilitaron rápidamente.
"Los operadores no esperan que tan tarde en la temporada (ciclónica, que llega a su fin) los huracanes ocasionen daños importantes", explicó Ellis Eckland, analista independiente.
El mercado se vió afectado asimismo por una recuperación parcial del dólar y no se benefició de la resistencia mostrada por los mercados bursátiles.
"El mercado se debilitó de forma desproporcionada, incluso teniendo en cuenta a Ida. Ayer el petróleo no estuvo muy fuerte tampoco, comparado con la caída del dólar y con el vigor de los mercado bursátiles", estimó Ellis Eckland, pese a que el barril de WTI ganó 2 dólares.
Según el analista, "parece que mucha gente se inquieta de la tasa de desempleo en América del Norte".
El incremento de la tasa de desempleo, que superó 10%, según el informe mensual del departamento de Trabajo publicado el viernes, afectó netamente al mercado petrolero, que perdió más de dos dólares.
En consecuencia, el mercado no aprovechó este martes el informe de la Agencia de la Energía (EIA) estadounidense, que nuevamente revisó levemente al alza sus previsiones de demanda mundial de petróleo para 2009 y 2010 en vista del crecimiento en China y el resto de Asia, por segundo mes consecutivo.
La agencia también elevó sus estimaciones de precios, a 77 dólares en promedio para el invierno boreal actual (octubre a marzo), 7 dólares más que en sus previsiones anteriores y a 81 dólares el barril de aquí a diciembre de 2010 (+6 dólares).