El Gobierno ha invertido para intentar ayudar a los grupos indígenas, pero "no para resolver el problema sino para quebrantar la voluntad de esos pueblos", sentencia Juan La Rosa, miembro la sociedad Homo Et Natura. La organización que hasta ahora se pone al frente para atender las demandas de los grupos originarios de la Sierra de Perijá está pendiente del destino que le darán al proceso judicial de los líderes yucpas, que el pasado 13 de octubre se enfrentaron.
El activista tiene claro que el Gobierno está actuando diferente a lo que les exigen las comunidades ancestrales del Zulia. Explica que la demarcación de tierras suponía un retorno de las áreas a los yucpas y barí, regreso que no se ha dado. Una medida nada leal estaría armando el Ejecutivo con el proceso. "El Gobierno les financia cultivos donde no se puede sembrar. ¿Qué pasa? ¿A qué está jugando el Gobierno?", se preguntó. Una respuesta rápida le asaltó: "A un genocidio controlado".
Un ejemplo de las acciones del Gobierno señala: En Sirapta se ha dado un "dinero clientelar para poder quebrar la voluntad de esa comunidad". La Rosa acusa que las inversiones dadas a los yucpas en obras de infraestructura se otorgaron sin preservar el ambiente propio de los indígenas y es que "no tienen ningún tipo de planteamiento con el desarrollo cultural". La razón por la que estarían extendiendo financiamiento tendría un objetivo: "Usan a los indígenas como vitrinas pero no cumplen con los derechos. (Álvaro) Uribe (de Colombia), que es un fascista y amigo de las transnacionales, entregó más tierras que este Gobierno (el de Hugo Chávez Frías en Venezuela)".
La denuncia continuó. Asegura que la intención es crear un ambiente de mendicidad y así debilitarlos. "Están destruyendo la vida ancestral. Rompen la unidad del movimiento indígena (...). Los van a convertir en mendigos en sus propias tierras".