"PDVSA demandó a ConocoPhillips por su intento de comprar la participación de PDVSA en Merey Sweeny", dijo Rafael Ramírez, según un comunicado de la empresa estatal.
"En septiembre de 2009, Conoco ejerció una opción de compra sobre el 50% que posee Venezuela en la refinería Sweeny, ubicada en Texas, alegando que su socia estaba incumpliendo el contrato de suministro de la planta", continuó el representante, que también se desempeña como ministro de Energía y Petróleo.
PDVSA y Conoco son propietarios a partes iguales de la unidad de coquefacción retardada Merey Sweeny, destinada a elaborar productos más livianos del crudo como gasolina o diesel, y que cuenta con una capacidad para procesar 70.000 barriles por día, dentro de la refinería estadounidense Sweeny.
Conoco aseguró en agosto de 2009 que había notificado a PDVSA que ejercería la opción para comprar el 50% que tiene la petrolera venezolana en la unidad de coque de la refinería texana debido al incumplimiento del contrato de suministro de crudo a la planta.
En ese entonces, los directivos de la estatal venezolana argumentaron que dejaron de enviar crudo a esa refinería debido a los recortes de producción acordados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Además, al conocer la decisión de Conoco los responsables de PDVSA consideraron que tenía que ver con el arbitraje internacional que lanzó la compañía contra Venezuela en 2007.
En ese momento, la firma estadounidense exigió una compensación por la nacionalización de los recursos petroleros en Venezuela, lo cual hizo que esta empresa saliera del país por no estar de acuerdo con las nuevas condiciones de participación en el sector del crudo.
El recurso de Conoco sigue siendo evaluado hasta hoy en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial.