Paradójica
inflación venezolana
Fuente: BCV

Ritmo de crecimiento de la inflación (crecimiento
intermensual del INPC) con respecto al rendimiento mensual
de los depósitos de ahorro (tasa de los depósitos
de ahorros anual dividido entre 12 meses):
Por
Alex Vallenilla
Los
fenómenos económicos no dejan de sorprender,
el caso del presente artículo, se ocupa de la cabalgante
inflación venezolana, un flagelo de la economía
que ha golpeado durante muchos años los bolsillos
venezolanos.
Si
bien los economistas sotienen que la inflación,
es una suerte de impuesto, que utilizan los gobiernos para
financiar sus déficits, no es menos alejado de la
realidad, que está muy ligada a lo que marca el contexto
del mercado. Pese a que en Venezuela, hay una propuesta política,
que busca liberar de la mano invisible del mercado a la realidad
económica, los pasos que se han dado aún no
encuentran destino seguro.
La
inflación venezolana es lo más paradójico
que existe en los temas económicos, aupada esta vez
por el mercado, que ha servido en la mesa un paraíso
para especuladores internos, combinados al factor desconfianza
del sector privado. Las medidas de gobierno, en cierto modo
han sido aprovechadas para que la especulación contra
los bolsillos, lleve a la inflación a los topes conocidos.
Ha
sido tradicional en Venezuela que al comprar algún
artículo, con 80% de probabilidadesde ser importado
y si es fabricado en el país, su materia prima es
extranjera, en un corto lapso suba de precios, porque “el
dólar subió”, ha sido este el argumento
durante casi veinte años.
Todos
saben del mercado de dólares permuta, que se
permite de manera soterrada, ha tenido un comportamiento
a la baja, enero 2008, cotizó en Bs. F 5,25, febrero
Bs.F 4,6, marzo Bs. F 4, abril Bs. F 3,45, marzo Bs. 3,10
y junio Bs. F 3,35, una revaluación del bolívar
fuerte de 36,19%, contra el dólar, mientras que en
Venezuela hay una inflación de más de 15 puntos
en el mismo lapso.
La
pregunta del común es ¿Si el dólar
ha bajado de precio, por qué sigue el aumento de los
costos de los productos? Sencillo, la ola especulativa, montada
sobre el factor desconfianza del sector privado, la paralización
de la incrementación de la producción y la
creciente demanda financiada por la expansión fiscal,
es decir el mercado, distorsionado, pero mercado al fín,
son los causantes del fenómeno.
La
caída del dólar en Venezuela obedece sencillamente
a que todos los instrumentos de inversión, denominados
en dólares por todo el mundo, no tienen demanda, debido
al estallido de la crisis de la burbuja financiera de EEUU,
que ahora se refleja en el aumento de precios de los rubros
alimentarios y los futuros petroleros, todo lo que se denomine
en dólares no es atractivo, incluso el bolívar
fuerte en la Venezuela de Hugo Chávez, ha sufrido
la revalorización.
Sin
embargo el mercado continúa siendo inclemente
con los bolsillos, el sector privado, en su mayoría,
inmiscuido en una discusión política desde
2002, con resultados negativos a su favor, en cuanto al saldo
político, ha descuidado lo que le toca hacer por naturaleza,
crecer en la capacidad de la producción de bienes
y servicios. Esa brecha abierta entre demanda y la escasa
oferta, que se refleja en los anaqueles de automercados,
en las ventas automotrices y otros sectores, son el fiel
reporte, de la situación que genera la brutal inflación.
En
un principio se pensó que la crisis crediticia
nortamericana, no impactaría a Venezuela, debido a
los controles del gobierno en materia cambiaria y las diversas
regulaciones aplicadas, que al parecer producían una
suerte de aislamiento económico, pero las pérdidas
de especuladores y el sector bancario, tenedores de bonos
permuta, que transaron en Bs. F 5,25 en los mercados soterrados
y que hoy valen Bs. F 3,35 por dólar, y son usados
para importaciones, se trasladan a los costos de los productos
para que los bolsillos comunes paguen, lo que significa que
Venezuela de algún modo, también paga las pérdidas
de los excesos de Wall Street.
Alex
Vallenilla es periodista y editor de elementolibre.blogspot.com.
Los puntos de vista expresados no necesariamente son
los de Petroleumworld